Bogotá. Al mismo tiempo que toma fuerza la idea de que la reelección presidencial no prosperará, sectores políticos a favor y en contra del referendo reeleccionista destapan sus cartas de cara a los comicios de mayo.

En la orilla de la coalición uribista, el ex liberal y promotor del referendo Rodrigo Rivera dijo que si el problema son los apretados tiempos para que el presidente Álvaro Uribe se pueda inscribir, él lanzará una “campaña relámpago” en tres sentidos: en primer lugar, y pese a que el registrador Carlos Ariel Sánchez ha dicho que necesita tres meses para organizar la votación de la iniciativa popular, Rivera cree que la jornada de participación ciudadana se puede preparar en 20 días, así como se hizo con las consultas internas de los partidos el año pasado.

En segundo lugar, el objetivo es “armar un proceso fulgurante de 30 días por todo el país para informarle a la gente y convocarla a las urnas”. El tercer argumento tiene que ver con lo que algunos consideran es la mayor talanquera que afronta el Jefe de Estado para poder aspirar a un tercer mandato consecutivo: la fecha de inscripción de las candidaturas presidenciales vence el 12 de marzo próximo.

Rivera —hoy convertido en un uribista purasangre— considera que el día límite para el primer mandatario es el 5 de abril: ¿La razón? “Ese es el límite que la Corte estableció para los candidatos que sean elegidos en consultas populares y que coincidan con la elección parlamentaria. Le estamos pidiendo que el mismo plazo se lo dé al Presidente, lo cual sería suficiente y el referendo podría hacerse la última semana de marzo”.

En la misma tolda uribista, contemplando la posibilidad de que no haya referendo, Juan Manuel Santos, como presidente del Partido de la U, intensificó su actividad política. Ayer, en la cumbre de candidatos al congreso de la colectividad, el ex ministro de Defensa advirtió: “El Partido tiene muy claro que va a tener un candidato y si no es el presidente Uribe, seré yo”.

De hecho, pareciera que Santos ya es candidato. Esta semana empezaron a salir comerciales de televisión en horario triple A con el ex ministro, diciéndole al país que “retroceder no es una opción”. Y ayer, en el hotel Sheraton de Bogotá, la logística de la U estaba a la altura de un aspirante presidencial: fotos gigantes de Juan Manuel Santos y del presidente Uribe, música, baile, afiches, botones y banderas con lemas como: “Con Uribe y Juan Manuel pa las que sea”.

Además, el ex ministro de Defensa insistió en que su deseo es que después del 14 de marzo se formalice un acuerdo con su socio de coalición, el Partido Conservador. Y en respuesta al rechazo que el ex presidente Andrés Pastrana ha manifestado a la propuesta, dijo: “Que duerma tranquilo. Yo no me quiero apoderar de su partido. Lo único que quiero es mantener la coalición por el bien del país. Lo que podamos hacer para fortalecer la coalición, bienvenido sea”. Sobre ese espinoso asunto, Fernando Araújo, presidente del conservatismo, no descartó una alianza incluso antes de la primera vuelta presidencial.

Críticos. En la orilla de los antirreeleccionistas, el candidato presidencial de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras —a quien Santos también le ha ‘coqueteado’ para que se alinee con la U y los azules—, les respondió ayer mismo: “Yo sí descarto una coalición antes de primera vuelta, porque tengo un mandato de mi partido y es conducir la colectividad a la elección Presidencial, defendiendo nuestros programas, ideas y propósitos. No quiero hacer parte de acuerdos de orden mecánico y esa decisión ya fue tomada”.

Y en cuanto al meollo de las fechas para la realización del referendo y la inscripción de Uribe como candidato, insistió en su posición: definitivamente se acabó el tiempo y no habrá reelección. El argumento es simple: si la ponencia del magistrado Humberto Sierra Porto no es acogida por la Sala Plena de la Corte Constitucional, habría que designar a un nuevo ponente para que prepare un nuevo proyecto de sentencia, la cual no estará lista para el 12 de marzo y quizás ni para el 5 de abril.

Un ingrediente más en la discusión lo puso el mismo registrador, Carlos Ariel Sánchez, quien ayer reiteró que no habrá referendo antes del 13 de marzo. En una reunión con el grupo  Alianza Ciudadana por la Democracia —contradictores de la iniciativa popular—, el funcionario les explicó que para cada evento de participación ciudadana debe existir un censo electoral consolidado conocido por lo menos 30 días antes de la convocatoria y que las campañas por el sí, por el no y por el abstencionismo deben tener por lo menos 30 días de antelación a la fecha de la votación para adelantar su trabajo.