-¿Latinoamérica debe romper relaciones diplomáticas con Venezuela, como lo sugirió el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence?

-A mí lo que me parece triste es que América Latina llegó muy tarde a darse cuenta de la situación en Venezuela. Cuando lo denunciábamos en Colombia, se pensaba que era un capricho por parte de nosotros. El romper relaciones diplomáticas no creo que resuelva el problema. A esas tiranías, de esa orientación, no les importa que otros países rompan relaciones con ellos. Hay que pensar seriamente en que sean los mismos militares de Venezuela los que paren esta situación.

-Entonces, ¿usted está llamando a una intervención militar, como la que pretende el presidente Trump?

-Venezuela necesita una intervención militar, pero desde adentro. No para poner un gobierno militar, sino para detener una tragedia, poder recuperar los derechos humanos y de inmediato elegir un gobierno democrático, con sufragio universal.

-Pero en vez de una intervención militar, que en Latinoamérica han probado su ineficacia a lo largo de la historia, la crisis en Venezuela quizás se resuelve con la renuncia de Nicolás Maduro.

-Ese es apenas un paso. Lo que está destruido en Venezuela son los valores democráticos y eso trasciende a una persona. Hay todo un régimen que le dio la espalda a la democracia y que tiene por consecuencia una gran crisis humanitaria.

-Usted aprobó un bombardeo en tierras ecuatorianas, violando la soberanía de dicho país en pos de combatir el terrorismo y a la guerrilla. Mirando hacia atrás, ¿lo haría de nuevo?

-Fue una decisión de Estado de la cual no me arrepiento hoy y asumo la responsabilidad tranquilamente.

-¿Hoy se dio por finalizado el terrorismo en Colombia?

-No, por el contrario. Estados Unidos hizo un reporte en el cual hoy existen más de 188 mil hectáreas de droga; por otro lado, Naciones Unidas afirma que hay 146 mil y aún persisten regiones del país totalmente controladas por terroristas. En el departamento del Caquetá (región del suroriente de Colombia), que posee 90 mil kilómetros, hace una semana atrás había 300 hombres armados de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) que extorsionaban a la ciudadanía. Hoy hay una mezcla de ex FARC o ELN (Ejército de Liberación Nacional) y bandas criminales, por lo tanto, qué es lo que allí ocurre: en Colombia no hay políticas de seguridad, lo único que hay es un discurso de paz, entonces, hoy prefieren la extorsión que el terrorismo… Lo grave es que cuando se le deja coger fuerza a todos esos fenómenos, terminan nuevamente en el terrorismo.

-¿Cómo ve el futuro en materia de seguridad pública en Colombia?

-Se podría decir que es incierto, debido a la impunidad total que les han dado a las FARC, lo que tendrá como consecuencia el estímulo a nuevas violencias.

Fórmulas

-¿Cuál sería la receta para Chile en materia economía para reactivar el mercado chileno?

-Yo no me atrevería a dar recetas a Chile. Este es una país que respeto inmensamente (...) lo que me preocupa a mí es que no estamos avanzando en competitividad y se ha olvidado la creación de un capital bruto combinado con una gran confianza en la empresa privada.

-¿Cómo ve esa relación entre la empresa privada y el Estado?

-El Estado tiene que ser un interventor social, pero no un obstaculizador de la empresa privada; la tiene que dinamizar, entendiendo que el sector privado es un medio de solución de problemas sociales.

-¿Qué le parece el sistema de AFP en Chile y las inminentes reformas en su implementación?

-Chile nos enseñó un sistema de ahorro que sirvió, y los países que lo tenemos nos hemos podido defender de los choques externos de la economía gracias a ese ahorro doméstico. Lo que pasa es que todos los días vamos a ir perdiendo parte del bono de pensión, porque hay decrecimiento de los jóvenes que contribuyen y aumento de las personas mayores que reclaman (…) Hay que pensar muy bien cómo se va a enfrentar esto sin perder las bases del sistema de ahorro.

-En cuanto al desarrollo económico en la región, ¿cuál es su análisis?

-Yo veo a Latinoamérica muy centrada en un sistema de reparto y se ha olvidado de la economía de producción. La región hoy no avanza en indicadores de competitividad. La región debe tener una formación bruta de capital muy dinámica. De otra manera, es muy difícil salir adelante.

-¿Podemos evolucionar desde una región de materias primas a una de industrias, innovación?

-Tenemos el 50% de los recursos de agua dulce del planeta; tenemos todas las posibilidades de contribuir a los requerimientos alimentarios y de energía del mundo. Además de una creciente industria de energías renovables, sumadas a las reservas también de las fósiles. Si a todo lo anterior le suma que tenemos una población joven, se combinan todas las posibilidades para poder ser una región referente a nivel mundial.