Luego de que el general (r) Mauricio Santoyo, otrora jefe de seguridad del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, admitiera que tuvo nexos con grupos paramilitares de Colombia, el ex mandatario le retiró cualquier tipo de respaldo al oficial.

“La lucha contra el terrorismo no puede tener alianzas de representantes de instituciones con bandidos”, aseguró Uribe.

Además, volvió a defender el papel de la Fuerzas Armadas que adelantan sus funciones desde la legalidad.

“Nuestro apoyo a las Fuerzas Armadas fue para fortalecer al Estado nunca para permitir alianzas con criminales”, insistió el expresidente.

Y adelantándose a cualquier crítica a sus dos periodos de mandato, Uribe dijo que “fue nuestro Gobierno el que empezó a combatir y desmontó a los paramilitares”.

“Denuncié públicamente (visibilicé) bandidos de todas las organizaciones que en anonimato protegían su impunidad”, recalcó.

Este lunes se conoció que Santoyo se declaró culpable ante una Corte de Virginia (Estados Unidos). La Fiscalía de ese estado dio a conocer que Santoyo admitió su delito por apoyar grupos paramilitares en Colombia.

Sin embargo, el oficial no reconoció en ningún momento el delito de narcotráfico, por el cual era solicitado en extradición por una Corte de EE.UU.

La pena que purgaría el oficial retirado está entre los 10 y 15 años.

El caso Santoyo

A Santoyo se le acusa de haber aceptado sobornos de la red de sicarios de la Oficina de Envigado, creada en la década de los años 80 por el capo Pablo Escobar, y de la organización paramilitar ya disuelta Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a cambio de información sobre procesos abiertos por los servicios de inteligencia de Colombia, el Reino Unido y Estados Unidos.

La investigación sobre Santoyo arrancó con las declaraciones de tres jefes de las AUC extraditados, Salvatore Mancuso, Juan Carlos "El Tuso" Sierra y Carlos Mario Jiménez o "Macaco", quienes le vincularon con estos negocios ilegales.

Según la fiscalía estadounidense, el exgeneral Santoyo también pudo haber suministrado, supuestamente, información a estos grupos sobre operativos que desarrollaban entonces las autoridades de seguridad colombianas.

La DEA ha reiterado que éste es el único alto oficial colombiano investigado por hechos de este tipo.

Santoyo conoció a Uribe en 1995, cuando formaba parte de la unidad antisecuestro de la Policía, después custodió su campaña electoral y prestó su servicio en su primer período de Gobierno (2002-2006).