Bogotá. El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, rechazó implícitamente la intromisión de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, en la campaña electoral y calificó como una intimidación sus comentarios sobre el eventual triunfo del oficialista Juan Manuel Santos.

Chávez viene criticando al candidato del Partido de la U y, en su más reciente declaración, dijo que su triunfo supondría la congelación total de las relaciones comerciales entre los dos países.

El mandatario acusó a Santos de mafioso y antes dijo que representaba una amenaza y que su victoria en las elecciones presidenciales podría desatar una guerra en la región.

"El pueblo colombiano, el pueblo venezolano, rechaza con indignación cualquier intimidación. El pueblo colombiano ha superado con valor la intimidación del narcoterrorismo", dijo Uribe,  en una declaración a su regreso desde Costa Rica.

"Los jóvenes, todos los ciudadanos de Colombia, acudirán a las urnas, con honor democrático, a votar en conciencia, sin dejarse presionar de nadie, sin dejarse presionar del extranjero", precisó el mandatario colombiano.

Chávez, el más fuerte crítico de Estados Unidos en América Latina, acusa a Santos, ex ministro de Defensa de Uribe, de ser un aliado de Washington.

La frecuente intromisión del mandatario venezolano en la campaña electoral colombiana se produce en medio de la grave crisis diplomática que enfrentan los dos países desde julio del 2009.

Chávez ordenó llevar a cero el comercio con Colombia, en represalia por un acuerdo militar que firmó Uribe con Estados Unidos.

El pacto da acceso a militares estadounidenses a siete bases colombianas para realizar operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo.

Pero el mandatario venezolano sostiene que Estados Unidos planea una invasión a su país desde Colombia para frenar la revolución socialista que impulsa a favor de los más pobres.

En el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina, Santos acusó a Chávez de buscar impedir que gane la presidencia de Colombia porque su triunfo le dificultaría su propósito de extender su revolución bolivariana.

Aunque los candidatos presidenciales han rechazado la intromisión de Chávez en el proceso electoral, el mandatario venezolano lo sigue haciendo.

Los colombianos irán a las urnas el 30 de mayo para elegir al sucesor de Uribe. En caso de que ninguno de los nueve candidatos obtenga la mayoría absoluta, los dos más votados se deberán enfrentar en una segunda vuelta el 20 de junio.