Brasilia, Xinhua. El gobierno de Brasil acompaña de cerca la situación en Venezuela, donde choques entre activistas del gobierno bolivariano y la oposición crearon un cuadro de inestabilidad tras las elecciones presidenciales del domingo pasado que dieron una ajustada victoria al candidato oficialista, Nicolás Maduro.

Desde Brasilia, el gobierno de la presidenta, Dilma Rousseff, sigue la evolución de los acontecimientos con atención, esperando que el clima de conflicto se disipe para poder trabajar con el gobierno de Caracas en temas fundamentales para el futuro regional.

La estabilización de la situación política venezolana es una condición para que Caracas y Brasilia puedan encarar los desafíos de la incorporación de Venezuela al Mercosur -bloque comercial integrado por Argentina, Brasil, Paraguay (suspendido) y Uruguay- como miembro pleno, hecho efectivo a mediados de 2012.

El ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, lamentó el martes el clima de tensión en Venezuela, que resultó en siete muertos dos días después de las elecciones, y pidió que "prevalezcan la calma y la moderación".

"Lamentamos las muertes y esa violencia y esperamos que la normalidad se restablezca. Es importante que prevalezcan la calma y la moderación en este momento", señaló el canciller bbrasileño.

Para el profesor Marlos Lima, del Centro Latinoamericano de Políticas Públicas de la Fundación Getulio Vargas, el resultado tan ajustado de la elección da poco margen de maniobra al presidente electo, lo que resultará en una necesidad de mayor apoyo internacional.

"Seguiremos acompañando la situación, en la expectativa de que la estabilidad se restablezca en el plazo más breve. Estamos acompañando de cerca la situación en Venezuela", afirmó.

Al mismo tiempo, la cancillería informó que Brasil no se involucrará en la cuestión del recuento de votos, reclamada por el candidato opositor derrotado, Henrique Capriles.

Con algunas horas de atraso con relación a otros países sudamericanos más próximos del proyecto bolivariano, como Ecuador y Argentina, Brasil saludó el lunes la victoria de Maduro y subrayó que el resultado de las urnas debía ser respetado.

Para el profesor Marlos Lima, del Centro Latinoamericano de Políticas Públicas de la Fundación Getulio Vargas, el resultado tan ajustado de la elección da poco margen de maniobra al presidente electo, lo que resultará en una necesidad de mayor apoyo internacional.

"Probablemente, Maduro va a precisar de más apoyo internacional para legitimarse", señaló.

El nuevo escenario regional con el ingreso de Venezuela al Mercosur debe resultar en un fuerte incremento del intercambio comercial y de las exportaciones brasileñas para el país vecino.

"Es un miembro reciente del Mercosur con el cual tenemos una relación comercial fuerte. Venezuela importa prácticamente todo lo que ella consume de productos manufacturados y nosotros somos un gran proveedor", señaló Lima.

En un editorial publicado este miércoles, el Correio Braziliense, principal diario de la capital brasileña, resalta que "Maduro no tendrá una vida fácil por delante" y precisa mejorar el desempeño de la economía, para lo que debe buscar fortalecerse políticamente.

"No da más para gestionar el proyecto bolivariano sin remedios amargos e impopulares a fin de traer la economía de vuelta a la producción y a la competitividad", afirmó.

La actitud de Brasil será decisiva para propiciar la normalización de las relaciones en el seno del Mercosur tras las elecciones generales del próximo domingo en Paraguay, suspendido desde junio del año pasado tras el golpe que derribó al presidente Fernando Lugo.

Venezuela fue incorporada al bloque a mediados de 2012 aprovechando la suspensión de Paraguay, el único país del bloque cuyo Parlamento se oponía sistemáticamente a aceptar el ingreso de la nación bolivariana.

Conversaciones informales entre los candidatos presidenciales paraguayos y representantes de los gobiernos de Brasil y Argentina para que el retorno de Paraguay al bloque sea acompañado por la aceptación del ingreso de Venezuela estarían evolucionando favorablemente.

En declaraciones publicadas por el diario paulista Valor Económico, tanto el candidato oficialista Efraín Alegre, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), como el candidato opositor Horacio Cartes, del Partido Colorado, dieron señales de que la normalización de las relaciones sería menos problemática de lo esperado.

La asunción del nuevo Congreso paraguayo está marcada para el primero de julio, 45 días antes de la asunción del nuevo presidente y casi una semana después de la Cumbre del Mercosur en Montevideo, en que Uruguay deberá pasar la presidencia pro-tempore del bloque a Venezuela.

De esa forma, el veto paraguayo a Venezuela podría ser revocado antes del fin del mandato del actual presidente Federico Franco.

La expectativa es que tanto el gobierno de Rousseff como el de su colega argentina, Cristina Fernández abran negociaciones formales con Asunción después de conocido el resultado de las elecciones del domingo.