México. En los próximos cuatro años, México enfrentará una de las relaciones políticas y comerciales más difíciles de la historia con Estados Unidos, por lo que tendrá que buscar alianzas con distintos países para responder a las medidas proteccionistas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

     Así lo consideró hoy el analista político José León-Manríquez, quien afirmó, a horas de la investidura de Trump, que las capacidades de México y Estados Unidos son asimétricas y será difícil que el país latinoamericano pueda hacer frente por sí solo a las medidas que está planteando el próximo mandatario norteamericano.

     "El discurso de Trump es 'antimexicano' y es posible que no cumpla todo lo que dice, pero si lo hace en una parte, aunque sea pequeña, va a propiciar una gran inestabilidad en México y creará un ambiente de turbulencia, tanto en el ámbito económico como en el social, más profundo del que ya existe", afirmó el académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

     El presidente electo de Estados Unidos advirtió hace unos días de que impondrá un impuesto fronterizo del 35% a los autos que la empresa automotriz alemana BMV planea construir en una nueva planta en México y exportar al mercado estadounidense.

De acuerdo con analistas mexicanos, ante el próximo Gobierno de Trump, es momento de que México confíe en sus capacidades y volver la mirada hacia América Latina y Asia.

     "Es un impuesto ilegal desde el punto de vista del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y de las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio", destacó Manríquez. Sin embargo, dijo, el presidente de Estados Unidos tiene capacidad ejecutiva para implementar este tipo de medidas y "yo no dudaría que las establezca".

     "Esto implicaría una ruptura con el tratado actual y una posible recesión global, en consecuencia, uno de los principales perjudicados con estas medidas proteccionistas sería Estados Unidos por su importante posición en el comercio a nivel mundial", dijo.

     Estas medidas son semejantes a las que se implantaron en la década de los 30 cuando Estados Unidos estableció medidas proteccionistas para salir de la llamada "Gran Depresión", pero lo único que consiguió fue una crisis todavía más profunda

     Dólar y mayor inflación. En lo que se refiere al mercado cambiario en México, el especialista de la UAM comentó que la tendencia al alza del dólar no se detendrá en los próximos meses y no se sabe hasta dónde pueda afectar a la moneda mexicana.

     "Estas afectaciones tienen que ver con algunos factores que se han ido anunciando en los últimos días como la cancelación de una importante inversión por parte de Ford en México, entre otras", señaló.

     En caso de que las medidas proteccionistas en la industria automotriz llegaran a instrumentarse, México tendría que pensar dónde relocalizar su enorme capacidad de exportación en este sector.

      Mientras México logra posicionarse nuevamente, es muy posible que haya desempleo y una tendencia de recesión en la industria automotriz, así como en su industria electrónica, que también produce para el mercado de Estados Unidos.

     "Estas amenazas de Trump, sin duda, están afectando las expectativas internacionales sobre la economía mexicana y, por tanto, afectando la paridad del peso frente al dólar. Es muy factible que esta tendencia continúe si Donald Trump mantiene su política proteccionista", apuntó.

     Ante este panorama, México deberá buscar nuevas opciones para fortalecer el mercado interno con la idea de que la etapa de crecimiento acelerado hacia el mercado de Estados Unidos ya terminó.

     

      Otro aspecto que tendrá un impacto en México es la inflación, misma que el especialista prevé aumentará necesariamente debido a que una buena parte de los productos que se consumen en México son importados (más de US$380.000 millones al año).

     "Ante estos deslizamientos cambiarios lo que se ha tratado es de reducir la inflación por el lado de la demanda y de la contención salarial; sin embargo, en estos momentos esta sería una política suicida para la estabilidad del país", dijo.

     Por ello, aconsejó, lo que se necesita es otro tipo de política económica que ayude a enfrentar el posible golpe a las remesas y las expectativas por el tipo de cambio, ya que hay que recordar que una parte de la estructura productiva mexicana está orientada hacia Estados Unidos.

     La estrategia. De acuerdo con analistas mexicanos, ante el próximo Gobierno de Trump, es momento de que México confíe en sus capacidades y volver la mirada hacia América Latina y Asia. Consideran que el país debe cambiar su política económica pues la actual, en marcha desde 1982, no ha tenido buenos resultados en términos de crecimiento, con un 2% anual.

     Esta política también ha propiciado un aumento en las exportacione que no se ha visto reflejado en un alza en el Producto Interno Bruto (PIB).

     "México tiene un enorme potencial para crecer más del 2%, pero es necesario implementar una política para fomentar el mercado interno, misma que debería materializarse ante las amenazas de Trump", afirmó.

     Manríquez exhortó a México a buscar alianzas estratégicas con países como China, por ejemplo, y con otras naciones que van a ser afectadas por las políticas de Trump. "México, en una coalición con las partes afectadas, puede tener un gran poder de negociación con Estados Unidos", agregó.