Todo parece apuntar que la convocatoria a una asamblea constituyente en Honduras dejará de ser un tema de discusión para convertirse en una realidad.

Dada la importancia del tema y ante las múltiples dudas e inquietudes que existen entre la población, El Heraldo.hn transmitió en vivo esta mañana las opiniones de los reconocidos analistas Julio Navarro y Raúl Pineda Alvarado, quienes abordaron algunos aspectos de la situación política en Honduras.

El Plan B de Lobo. El proyecto de convocatoria para una asamblea constituyente en Honduras ha sido bien planificado por parte del gobierno de Porfirio Lobo Sosa, con el objetivo de seguir en el poder una vez termine su período presidencial, en enero de 2014.

Según lo aseguró el analista Raúl Pineda Alvarado, el gobierno mantiene un cronograma al que le va dando seguimiento de manera puntual, mediante un plan que coordinó hace ocho meses.

Según lo reveló Pineda en el foro de El Heraldo.hn, meses atrás la cúpula nacionalista puso sus ojos en un dirigente de su partido del que se esperaba “arrasara” en las encuestas frente a otros candidatos y partidos; de no ser así, la otra opción sería impulsar el polémico proyecto de una asamblea constituyente.

Pineda, dirigente nacionalista, ex diputado del Congreso Nacional y del Parlamento Centroamericano (Parlacen), dijo que con la convocatoria a una consulta popular el Ejecutivo lograría mantenerse en el poder al menos dos años más, de ahí la diligencia con la que el gobierno camina hacia la constituyente.

“Hace ocho meses el Ejecutivo empezó a pensar en la continuidad de su gobierno a través de un candidato, se hizo un cronograma, y si en junio (ese candidato) no arrasaba con otros candidatos, se iría con el tema de la constituyente. Esto es un plan B, ya que una vez instalada se deberá pensar a quién van a poner como presidente provisional”, explicó el analista.

Depende de la Resistencia. Para el sociólogo Julio Navarro, que el gobierno convoque o no a una asamblea constituyente, dependerá de la consolidación o el debilitamiento del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) en función de la capacidad que tenga Manuel Zelaya para unir los diferentes criterios que existen al interior de esa organización.

“Si la Resistencia no se fortalece, la constituyente va para largo, pero si no existe un debilitamiento a corto plazo, la constituyente no pasa de noviembre”, comentó.

Ambos analistas son del criterio que el polémico proyecto impulsado por el gobierno es utilizado por los políticos para distraer a la población de los temas que verdaderamente son del interés de la nación.

Pineda es de la opinión que los hondureños ya están “hastiados” de los temas políticos y recomienda al gobierno enfocarse en los asuntos que permitan el desarrollo del país y de sus habitantes, como son la educación, seguridad y el empleo.

Por su parte, Navarro dijo que los hondureños “debemos cuidarnos” ante la posibilidad de que quienes gobiernan se “inventen” una crisis interna para mantenernos distraídos.

“Porfirio Lobo sigue en deuda con las promesas que hizo con lo del ‘Cambio Ya’“, enfatizó Navarro.