Washington. El ex director del FBI James Comey dirá este jueves al Congreso de Estados Unidos que el presidente Donald Trump lo presionó varias veces para que frenara una investigación sobre los contactos de su exasesor de Seguridad Nacional con Rusia y declarara públicamente que el propio mandatario no estaba siendo indagado.

El testimonio de Comey en la audiencia legislativa más anticipada en años, que comienza a las 1400 GMT, pone el foco de atención en la disputa de alto nivel entre dos hombres con imágenes públicas muy diferentes.

El resultado podría tener repercusiones significativas para la presidencia de Trump, que apenas lleva 139 días, en momentos en que el abogado especial Robert Mueller y varias comisiones del Congreso investigan si el equipo de campaña del mandatario se coludió con Rusia antes de las elecciones del 2016.

Comey dijo en su declaración escrita que, en una reunión en el Salón Oval el 14 de febrero, Trump le pidió que frenara la investigación sobre el exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, que hace parte de una pesquisa más amplia sobre la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

La Casa Blanca y Rusia niegan cualquier coordinación para favorecer a Trump en la campaña electoral.

En un testimonio escrito publicado el miércoles por la Comisión de Inteligencia del Senado, Comey citó a Trump cuando le dijo que la investigación sobre la intervención de Rusia era una "nube" que le impedía trabajar como presidente.

Comey dijo en su declaración escrita que, en una reunión en el Salón Oval el 14 de febrero, Trump le pidió que frenara la investigación sobre el exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, que hace parte de una pesquisa más amplia sobre la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

"Espero que vea la forma para dejar pasar esto, de dejar ir a Flynn", dijo Comey, citando a Trump.

El exjefe del FBI también afirmó que Trump le dijo durante una cena el 27 de enero que necesitaba "lealtad".

Trump despidió al entonces jefe del FBI el 9 de mayo y desató una tormenta política y un frenesí mediático, con reportes indicando que el mandatario calificó a Comey como un "fanfarrón".