Santiago. La Corte de Apelaciones de la ciudad chilena de Rancagua resolvió este martes acoger la solicitud de sobreseimiento de Sebastián Dávalos, hijo de la presidenta Michelle Bachelet, quien era investigado por tráfico de influencias y otros delitos, en el denominado caso Caval, que estalló en enero de 2015.

Al reivindicar su inocencia a la salida del tribunal y acompañado de su esposa, Dávalos acusó a la fiscalía de montar un juicio político.

"Una Fiscalía corrupta no está en condiciones morales ni éticas de realizar investigación alguna, y menos aún de formalizar o acusar a algún ciudadano", afirmó.

El primogénito de Bachelet era investigado por delitos de negociación incompatible, tráfico de influencias y violación de secreto, junto a su esposa, Natalia Compagnon, quien se mantiene imputada por delitos tributarios en el mismo caso.

En una declaración pública tras conocer la decisión del tribunal, Dávalos dijo que "la Fiscalía Regional de O'Higgins no está sobre la ley, como el fiscal (Emiliano) Arias parece creer, y transgredir las normas que nos rigen a todos los chilenos socavan los cimientos de institucionalidad democrática y del Estado de derecho que rigen nuestro país".

Caval es el nombre de la empresa que la nuera de la jefa de Estado posee junto a un particular, Mauricio Valero, y de la cual Dávalos es uno de sus directivos.  

La empresa es indagada por la adquisición de un predio agrícola que se transformó, en circunstancias que son investigadas, en un terreno apto para proyectos inmobiliarios, lo que supuso enormes utilidades para los propietarios de la compañía gestora del negocio.  

Los antecedentes previos al negocio también resultaron polémicos.

Según los medios locales, la pareja gestionó personalmente, a través de su empresa, un millonario crédito de unos US$13 millones ante Andrónico Luksic, uno de los dueños del principal banco del país y cabeza del principal grupo económico en Chile.