Lima. Pobladores del norte de Perú reanudarán este lunes 2 de enero protestas contra un enorme plan minero de la estadounidense Newmont, para rechazar una nueva evaluación del proyecto acordada en la víspera entre el gobierno y algunas autoridades de la zona.

Milton Sánchez, líder de una asociación civil de Cajamarca, afirmó este miércoles que el acuerdo alcanzado el martes para realizar un peritaje internacional sobre el proyecto minero no tiene legitimidad, debido a que se hizo sin la presencia de verdaderos representantes de las zonas en conflicto.

"Rechazamos los acuerdos que se firmaron ayer, puesto que las autoridades y organizaciones involucradas no han estado presentes", dijo Sánchez en entrevista telefónica con Reuters.

El proyecto Minas Conga, de US$4.800 millones, se encuentra temporalmente suspendido desde fines de noviembre, luego de fuertes protestas antimineras que generaron incluso una crisis al gobierno del presidente Ollanta Humala con la renovación de la mayoría de gabinete de ministros.

En la reunión del martes en Lima, unas 30 autoridades y pobladores de Cajamarca y el primer ministro Oscar Valdés acordaron que la evaluación de expertos internacionales sobre el plan Minas Conga tomará un plazo de 40 días calendarios.

A esa cita no acudió el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, líder de las protestas antimineras.

La minería es vital para la economía peruana, pues aporta cerca del 60% de los ingresos por exportaciones.

Sánchez afirmó además que el plazo para realizar el peritaje internacional sobre el proyecto minero y su actual estudio de impacto ambiental es muy corto, "considerando que es un documento de más de 20.000 páginas".

"Hemos acordado que el día 2 (de enero) habrá una jornada de lucha y el 3 una movilización en las provincias de Cajamarca Celendín y Bambamarca", señalo el dirigente.

A inicios de diciembre, el presidente Ollanta Humala debió declarar el estado de emergencia en la región Cajamarca por varios días debido a las persistentes protestas antimineras que generaron el bloqueo de las vías de acceso a la ciudad.

Ante las protestas, el desarrollo de Minas Conga -que produciría entre 580.000 y 680.000 onzas de oro anuales en sus primeros cinco años- fue suspendido temporalmente por Newmont y su socia local Buenaventura.

Los pobladores que rechazan el proyecto temen quedarse sin sus fuentes naturales de agua, pues el plan minero prevé trasvasar el agua de cuatro lagunas a tres reservorios.

Pero Newmont y Buenaventura afirman que el estudio de impacto ambiental, aprobado hace un año por el anterior gobierno, cumple con los más altos estándares y que la población no tendrá problemas, pues con los reservorios contará con agua potable durante todo el año.

La minería es vital para la economía peruana, pues aporta cerca del 60% de los ingresos por exportaciones.