El diálogo formal en busca de un acuerdo para poner fin al antiguo conflicto armado de Colombia comenzará en Oslo no antes de mediados de octubre, pese a que estaba previsto que se iniciara el 8 de dicho mes, informó la prensa local.

La mesa de diálogo será instalada no antes del 15 de octubre o entre el 14 y el 16 de ese mes, según diversas fuentes vinculadas con las negociaciones, citadas por Caracol y RCN, las dos principales emisoras de radio de Colombia.

Ya este sábado, la propia RCN y el diario bogotano El Espectador habían advertido sobre la posibilidad del aplazamiento, debido a “complicaciones logísticas” y trámites judiciales tales como la suspensión de las órdenes de captura que pesan sobre guerrilleros que participarán de las conversaciones.

“Es un tema logístico, jurídico; hay que levantar órdenes de captura y digamos que es un tema de trámite; vale la pena saber que en la primera quincena de octubre tendremos la buena noticia de esa instalación, cualquier día”, afirmó el presidente del Senado, Roy Barreras.

De hecho, sólo sobre tres de los negociadores designados por las FARC, Luciano Arango (alias Iván Márquez), Ricardo Téllez (alias Rodrigo Granda) y Luis Albán (alias Marco León Calarcá), pesan respectivamente 132, 10 y 15 órdenes de captura, además de diversas condenas.

Y otro de ellos, Ricardo Palmera (alias Simón Trinidad), está preso en Estados Unidos, donde cumple una sentencia a 60 años, lo que hace improbable su presencia física en las conversaciones, aunque la semana pasada fuentes oficiales admitieron la posibilidad de que participe mediante videoconferencias.

“Los voceros están ubicados en distintas zonas y sacarlos en medio de combates me parece que no es fácil; eso, a lo mejor, es lo que retrasaría la iniciación, pienso yo”, dijo el director del semanario comunista Voz, Carlos Lozano, de fluido vínculo con la cúpula de las FARC.

Según Caracol, la fecha del 8 -que nunca llegó a confirmarse de manera oficial- fue propuesta por las FARC, pero el gobierno no la veía con entusiasmo, dado que ese día se conmemora el “día del guerrillero”.

Del mismo modo, para ese día están previstas en Oslo movilizaciones de apoyo al proceso de diálogo, con la presencia aparentemente confirmada de los premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel, lo cual contradice la idea de las autoridades de manejar las conversaciones en un contexto de bajo perfil.

Por otra parte, la misma emisora informó que en una reunión reciente, los máximos jefes de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN, segunda organización guerrillera más grande de Colombia) acordaron solicitar al gobierno que el último grupo participe del diálogo que se iniciará en la capital de Noruega y continuará en La Habana.

De acuerdo con esa versión, miembros de las cúpulas de las FARC y el ELN mantuvieron varias reuniones en los últimos días en Colombia, en las cuales, además, criticaron el llamado Marco Jurídico para la Paz, aprobado recientemente por el Congreso con el impulso del gobierno y destinado a facilitar la desmovilización de los grupos irregulares.

De esas reuniones surgió el comunicado que ambas organizaciones suscribieron y divulgaron este viernes, en el que proclamaron su “indoblegable determinación de continuar la búsqueda de la paz” y de una “verdadera democracia” con “justicia social y libertad”.

El gobierno y las FARC mantuvieron conversaciones secretas en Cuba entre febrero y agosto, al final de las cuales hicieron público su acercamiento y anunciaron que en octubre comenzarán un proceso de paz en Oslo, que luego se trasladará a La Habana.

La primera fecha mencionada para el inicio formal del diálogo había sido el 5, después reemplazado por el 8 y ahora, sin mayor precisión todavía, por mediados del mes.