Río de Janeiro. La popularidad de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, subió a 49% en junio, lo que sugiere que ha salido airosa de la primera gran crisis de su gobierno.

Así se desprende de un sondeo de la firma Datafolha publicado este sábado en el sitio web del diario Folha de Sao Paulo. En una consulta efectuada en marzo, Rousseff había obtenido un 47% de aprobación.

La encuesta se realizó entre el 9 y el 10 de junio, después de que el influyente jefe de gabinete de Rousseff, Antonio Palocci, renunciara en medio de sospechas por su fuerte enriquecimiento.

Palocci, defensor de la disciplina fiscal y de la lucha contra la inflación, negó cualquier irregularidad, pero decidió renunciar al considerar que el escándalo estaba perjudicando al gobierno.

Folha no suministró todos los detalles de la encuesta, que será publicada completa este domingo. Sin embargo, dijo que el sondeo mostraba que la imagen personal de Rousseff se había visto afectada por el escándalo y que había un deterioro en las expectativas sobre la economía, especialmente sobre la inflación.

Marchando a un ritmo anual del 6,5%, la inflación ha superado el techo de la meta oficial.

El sondeo se realizó entre 2.188 personas en todo Brasil, con un margen de error de 2 puntos porcentuales.