Río de Janeiro. La aprobación ciudadana al gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, varia entre el 8 y el 19 por ciento en las capitales regionales de Brasil, según un informe divulgado hoy por el Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (IBOPE).

De acuerdo con los datos de IBOPE, la ciudad de Manaus, capital del estado de Amazonas (norte), es la urbe en la que Temer cuenta con mayor aprobación ciudadana con el 19 por ciento.

En contra parte, se sitúan las ciudades de Salvador y Aracajú, capitales de Bahía y Sergipe, respectivamente, ambas en la región noreste del país sudamericano, donde apenas el 8 por ciento de los electores calificaron la gestión del mandatario como buena u óptima.

Salvador es además la capital con el mayor rechazo a la nueva administración, donde el 53 por ciento de los encuestados señaló que el gobierno de Temer es malo o pésimo, seguida de Sao Luis en Maranhao (noreste ) con el 50 por ciento.

Las ciudades de Cuiabá y Campo Grande, capitales de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, respectivamente, son las capitales donde existe un menor rechazo ciudadano al gobierno de Temer, en ambas con 31 por ciento.

Por su parte, Macapá, capital del estado norteño de Amapá, registró una calificación "regular" respecto al gobierno del presidente Temer, con 44 por ciento.

En las dos mayores ciudades de Brasil (Sao Paulo y Río de Janeiro), la aprobación fue de 13 y 12 por ciento, respectivamente, mientras que el rechazo estuvo entre 41 y 42 por ciento.

La encuesta de IBOPE se llevó a cabo en las 27 capitales regionales brasileñas durante la última semana y cuenta con un nivel de confianza del 95 por ciento.

Temer juramentó el pasado 31 de agosto ante el Congreso como nuevo presidente de Brasil, luego de que estuvo como mandatario interino desde el 12 de mayo por la destitución de la ahora ex presidenta Dilma Rousseff.

Fue oficializado como presidente, después de que el Senado destituyera el 31 de agosto pasado a la presidenta electa Rousseff, con 61 votos a favor y 20 en contra.

Rousseff fue previamente apartada del cargo el 12 de mayo pasado y Temer ocupó desde entonces la presidencia de forma interina.