Mar del Plata, Argentina. Arabia Saudí alertó hace cuatro meses a Argentina, que fue blanco de dos atentados antijudíos en la década de 1990, sobre un complot iraní para atacar las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Buenos Aires, dijo este jueves una fuente diplomática argentina.

La advertencia, realizada a pedido de Washington, también aclaraba que el plan incluía asesinar al embajador saudí en Estados Unidos, tal como reveló la administración del presidente Barack Obama en martes, agregó la fuente argentina bajo condición de anonimato.

"Los saudíes avisaron acá (en Argentina) hace cuatro meses. Se avisó a Argentina por pedido de Estados Unidos", dijo el diplomático sin dar más detalles.

Autoridades estadounidenses informaron el martes que desbarataron una conspiración liderada por dos hombres vinculados a agencias de seguridad iraníes para matar al embajador saudí en Washington Adel al-Jubeir. El plan incluía realizar atentados en otro país al que no identificaron.

Uno de los hombres fue arrestado a fines del mes pasado, mientras se cree que el otro está en Irán. La república islámica negó tajantemente las acusaciones.

Sin comentarios. Consultada por Reuters sobre el caso, la embajadora estadounidense en Buenos Aires, Vilma Martínez, se rehusó a hacer comentarios al respecto. "No voy a hablar con la prensa sobre el tema", dijo la diplomática, quien participó en un encuentro de empresarios en la ciudad de Mar del Plata.

Obama fue informado sobre el supuesto complot en junio y Tom Donilon, principal asesor de seguridad nacional del mandatario estadounidense, comunicó al rey saudí Abdullah a fines de septiembre sobre la presunta conspiración contra el embajador en Estados Unidos.

El complot de asesinato comenzó a desarrollarse en mayo de 2011, según la denuncia estadounidense.

Estados Unidos y Argentina han mantenido algunos roces diplomáticos este año luego del decomiso en febrero pasado de una carga militar en un avión estadounidense en la capital del país latinoamericano.

Antiguas acusaciones. La justicia argentina ha acusado a autoridades iraníes, entre ellos el actual ministro de Defensa, de haber participado en el ataque en 1994 contra el centro judío AMIA, que dejó 85 muertos, lo que generó tensión diplomática entre Buenos Aires y Teherán. Dos años antes, un carro bomba destruyó la embajada israelí en la capital argentina causando 29 víctimas fatales.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo en la última Asamblea General de la ONU que su país está abierto a dialogar con Irán con el objetivo de enjuiciar a los responsables del atentando contra la mutual judía.

La posición fue una respuesta argentina a la república islámica que, en julio, tras rechazar un ofrecimiento de Buenos Aires de celebrar un juicio en un tercer país para esclarecer el caso, dijo que estaba dispuesta a entablar un diálogo sobre la voladura de la AMIA.

Irán ha negado reiteradamente cualquier vínculo con el ataque. En Argentina vive la mayor comunidad judía de América Latina.

El martes, momentos antes que las autoridades estadounidenses tornaran público el supuesto complot desbaratado, el canciller de Argentina, Héctor Timerman, dijo que el país sudamericano escogió una "actitud de apertura" ante "el anuncio de cooperación de Irán respecto a la causa AMIA".