Riad. Arabia Saudita dijo el sábado que prohibirá todas las protestas y marchas después de que la minoría saudita chií organizó pequeñas manifestaciones en la provincia oriental productora de petróleo.

Fuerzas de seguridad usarán todas las medidas para evitar cualquier intento de perturbar el orden público, dijo el ministerio del Interior en un comunicado transmitido por la televisión estatal.

La prohibición se da luego de una serie de protestas de chiíes sauditas en el este del reino, en su mayoría para demandar la liberación de prisioneros que dicen están retenidos sin haber pasado por un juicio.

La minoría chií en Arabia Saudita vive en mayor parte en el este del país, donde se encuentra gran parte de la riqueza petrolera del principal exportador de crudo del mundo y está cerca de Bahréin, escenario de protestas de la mayoría chií contra los gobernantes suníes.

Los chiíes sauditas dicen que se enfrentan a obstáculos para obtener empleos públicos y otros beneficios como los demás ciudadanos.

El gobierno árabe, una monarquía absoluta que usualmente no tolera las manifestaciones públicas, niega las acusaciones de la minoría.

La semana pasada, el rey Abdullah regresó a Riad luego de tres meses en el exterior por un tratamiento médico y develó un plan de US$37.000 millones en beneficio para sus ciudadanos en un aparente esfuerzo por aislar al reino de las protestas que se han extendido por varios países del mundo árabe.