La Fiscalía General de la Nación de Colombia archivó este miércoles la investigación que adelantaba en contra del entrante presidente de la República, Juan Manuel Santos, por el escándalo de las ejecuciones extra judiciales denominadas en Colombia como ‘falsos positivos'.

La determinación también cobija al hoy comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla de León, y al ex ministro de Defensa, Camilo Ospina, quien emitió la orden que aprobaba incentivos para militares que reportaran logros en la lucha contra los grupos armados ilegales, principalmente, las bajas en combate.

Sin embargo, la Fiscalía continuará indagando si existe o no vinculación del ex comandante del Ejército, general (r) Mario Montoya, en este escándalo que se dio a conocer con el hallazgo de los cadáveres de once jóvenes que habían sido reportados como desparecidos.

La actuación del ente acusador obedece a la denuncia que, en ese sentido, elevó el columnista Felipe Zuleta, quien considera que el hecho de que las ejecuciones hayan cesado una vez que se hicieron públicas, demuestra que se trata de una conducta que podía ser controlada por las autoridades.

El periodista considera que, aún cuando no existiera una exigencia precisa en este sentido, de parte de los altos mandos castrenses, los hechos demuestran que podían haber evitado la muerte de civiles inocentes que eran reportados como bajas guerrilleras y no lo hicieron oportunamente.