Buenos Aires. Argentina redobló este lunes sus acciones de diplomacia contra la aspiración de Brasil a integrar el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro permanente, en momentos en que las dos mayores economías sudamericanas mantienen un diferendo comercial.

El canciller argentino, Héctor Timerman, en Roma para una reunión especial sobre la ampliación del organismo de la ONU, hizo comentarios que fueron interpretados por diplomáticos como una campaña en contra de que Brasil se sume al Consejo.

Timerman, en una nota oficial, dijo que "la reforma del consejo de seguridad debe lograr más representatividad democrática y no que haya nuevos privilegiados", en una frase que diplomáticos consultados por Reuters interpretaron como dirigida a Brasil.

Estos comentarios coinciden con el agravamiento de un diferendo comercial entre Argentina y Brasil.

Ambos países, que tienen un comercio bilateral superior a US$30.000 millones, mantienen desde la semana pasada una abierta puja comercial, que se disparó por la decisión brasileña de entorpecer el ingreso a su mercado de automóviles importados, entre ellos los de fabricación argentina.

En coincidencia con el estallido de la pugna, opositores a la propuesta de ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU convocaron a una reunión en Roma para fijar una posición común contra la posibilidad de permitir el ingreso de naciones como Alemania, Japón o gigantes emergentes como India o Brasil.

Los cinco miembros permanentes y que tienen derecho a veto en el órgano de la ONU son Estados Unidos, Francia, Rusia, Gran Bretaña y China, un reflejo del escenario global surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

Brasil, la mayor economía latinoamericana y que se ha convertido en un actor global gracias a la pujanza de su economía e innovadoras políticas sociales, viene defendiendo desde hace años la ampliación del Consejo.

El gigante sudamericano lleva adelante una campaña para convertirse en miembro permanente del grupo que decide sobre sanciones por guerra y envío de misiones de paz.

"Ningún país debe pensar que merece el eterno derecho a pertenecer al Consejo de Seguridad" debido a que ese órgano "ni es democrático ni multilateral", insistió Timerman en un mensaje divulgado en Twitter.

El canciller argentino agregó que, si estaban superadas las condiciones creadas entre victoriosos y derrotados de la Segunda Guerra Mundial, también lo estaban las condiciones que justificaron la institución del veto, según una nota de la cancillería argentina.

Según analistas y diplomáticos, una aún hipotética reforma del Consejo de Seguridad que refleje las ambiciones de Brasil, debería contar con el amplio respaldo de naciones latinoamericanas, pero México y Argentina se oponen a la aspiración de Brasilia.

Confliecto innecesario

"Brasil y Argentina mantienen sus criterios (sobre planes de reforma del Consejo de Seguridad). Pero es una lástima exhibir la diferencia al mas alto nivel de cancilleres y convertirlo en un tema de alta visibilidad. No agrega nada, excepto otro conflicto innecesario", dijo a Reuters el ex vicecanciller argentino Andrés Cisneros.

La participación de Timerman en la reunión de Roma "es una repetición de la naturaleza de política exterior que quiere hacer este canciller, de gran exposición y conflicto", agregó Cisneros.

La medida comercial brasileña produjo un airado reclamo de Buenos Aires por problemas en el acceso de varios de sus productos al mercado de Brasil, país con el que tiene un creciente déficit en su intercambio y al que el año pasado envió autos y autopiezas por unos US$7.000 millones.

Ministros de los dos países podrían reunirse pronto para tratar el diferendo, según una fuente diplomática.

Previamente en febrero, Argentina, buscando preservar un menguante déficit comercial, aumentó el número de bienes que requieren licencias no automáticas de importación, afectando el ingreso de productos brasileños y multiplicando quejas de empresarios e importadores.

El experto en asuntos de comercio Félix Peña, presidente de la Fundación Standard Bank y ex subsecretario de comercio exterior de Argentina, dijo que el sector automotor de Argentina y Brasil está profundamente integrado, por lo que esperaba que la crisis comercial "se desinfle pronto".

Peña dijo que en el Mercosur no deberían aplicarse medidas restrictivas al comercio.