Washington. El canciller de Argentina, Héctor Timerman, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, defendieron este jueves la decisión de su gobierno de llevar la disputa con los fondos buitre ante la OEA al señalar que se trata de un tema "político" con implicaciones a nivel "mundial".

"Quiero resaltar que esto no es solamente un tema económico sino también un tema político", dijo Timerman en su intervención al comienzo de la reunión de consulta de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre Argentina y los fondos buitre.

"Estamos hablando de soberanía. Estamos hablando de un grupo de personas a la que nosotros llamamos fondos buitre, que utilizando medios políticos quieren intentar controlar el sistema financiero internacional y adaptarlo a sus necesidades", agregó Timerman.

Al convocar un foro político como la OEA, Argentina quiere explicar a los países de América los riesgos internacionales que implica la sentencia de un juez neoyorquino Thomas Griesa, que en su opinión sienta un precedente judicial que amenaza la capacidad de los Estados de renegociar su deuda en casos de necesidad.

"No es solo un problema financiero, no es un problema solo judicial, no es solo de jurisdicción. Es un problema mundial, un problema del mundo entero que muestra una falla en el sistema de financiamiento a los países", indicó por su parte el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof.

"Venimos a requerir soluciones urgentes, no solo pronunciamientos", agregó Kicillof.

El ministro de economía argentino insistió en que la resolución del juez Griesa ha planteado un panorama "desquiciado" porque "Argentina tiene los recursos para pagar" pero por este fallo, que calificó "de características absurdas", el país no puede pagar sus obligaciones.

"El éxito de los fondos buitre es la ruina de nuestros países", subrayó Timerman.

El canciller garantizó que, pese al riesgo de entrar en suspensión de pagos si no logra un acuerdo con los fondos buitre antes del 30 de julio, Argentina "jamás, tenga que hacer lo que tenga que hacer, va a abandonar al pueblo argentino para pagar a los fondos buitre".

"No vamos a liquidar a nuestro propio pueblo para que cobren los fondos buitre", aseguró Timerman, provocando el aplauso de varios de los cancilleres asistentes a la sesión, y aseguró que Argentina "seguirá negociando" para resolver la disputa.

"No vamos a aceptar la extorsión, no vamos a aceptar medidas contra el pueblo argentino. Vamos a negociar y no nos vamos a suicidar", sentenció el canciller.

Timerman destacó que "por primera vez en la historia", la Internacional Socialista y el Fondo Monetario Internacional (FMI) "coinciden en que este tema debe ser resuelto a favor de los pueblos".

La reunión de cancilleres cuenta ya con una propuesta de declaración sobre la mesa, presentada por Uruguay y Brasil, por la que la OEA expresaría su respaldo a Argentina y su preocupación "por el comportamiento de agentes especulativos", que afectan a "la estabilidad financiera global".

La declaración genera bastante consenso entre los representantes del continente y el propio secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, opinó hoy que "se está llevando a cabo una injusta aberración" con el fallo contra Argentina.