Buenos Aires. El gobierno argentino otorgó el miércoles el plácet de estilo al nuevo embajador de Chile en Buenos Aires, Adolfo Zaldívar Larraín, tras la renuncia de su antecesor luego de polémicas declaraciones en defensa de la dictadura de Augusto Pinochet.

La cancillería argentina dijo en una nota que aceptó en tiempo récord la postulación de Zaldívar como nuevo representante diplomático de Chile.

Zaldívar es un abogado y ex senador. Por casi 50 años fue miembro del partido Democracia Cristiana hasta su expulsión en el 2007. El año pasado fue candidato a la presidencia de Chile, pero luego desistió de esa idea por su baja adhesión en las encuestas.

El anterior embajador, Miguel Otero, afirmó a un diario argentino que "la mayor parte de Chile no sintió la dictadura. Al contrario, se sintió aliviada" y que "si no hubiese existido el pronunciamiento, Chile hoy sería Cuba".

Las declaraciones dispararon un aluvión de críticas y el diplomático presentó su dimisión.

Bajo la dictadura de Augusto Pinochet, entre 1973 y 1990, unas 3.000 personas murieron o fueron desaparecidas, mientras que otras 28.000 sufrieron torturas, incluida la ex presidenta Michelle Bachelet.