Buenos Aires. El jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich, aseguró este viernes en rueda de prensa que "ningún servicio de inteligencia puede condicionar el Gobierno de nada ni de nadie", aunque admitió que algunos agentes divulgan datos falsos, en alusión a la demanda presentada por el fallecido fiscal Alberto Nisman.

"Ningún grupo de inteligencia, ningún agente de inteligencia puede condicionar el ejercicio de la acción del Gobierno", reiteró Capitanich en rueda de prensa tras defender la gestión del Ejecutivo encabezado por Cristina Fernández.

Sin embargo, el jefe de ministros argentino afirmó que en el país suramericano "ciertos agentes de inteligencia han estado enmarcados en una estrategia de divulgación de datos falsos a partir de una acción psicológica promovida también por ciertos medios de comunicación".

Las declaraciones de Capitanich tienen lugar un día después de que la presidenta argentina asegurase a través de una carta difundida en las redes sociales que a Nisman "le plantaron pistas falsas" en la denuncia que presentó contra ella, el canciller Héctor Timerman y otros colaboradores por supuesto encubrimiento de los iraníes acusados del atentado contra la mutua judía AMIA en 1994, que causó 85 muertos.

"Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto. Así de triste y terrible", acusó Fernández, quien se mostró convencida de que su muerte "no fue un suicidio" sino parte de "una operación contra el Gobierno".

La mandataria denunció la influencia del exdirector de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio "Jaime" Stiuso, sobre el fiscal especial de la causa AMIA a lo largo de toda su investigación y opinó que hizo "algo más" que dirigirla.

Alberto Nisman fue hallado muerto de un disparo en la cabeza en circunstancias aún no esclarecidas en su apartamento de Buenos Aires el pasado domingo, la víspera de su comparecencia en el Congreso para detallar la denuncia presentada contra la presidenta.