La Argentina propuso que el desarme civil voluntario sea una política de Estado del Mercosur en la reunión que tuvo lugar el pasado viernes en Montevideo entre los ministros de Justicia y Seguridad del bloque.

La iniciativa presentada por el ministro de Justicia, Julio Alak, tuvo el visto bueno del bloque regional y acordaron un encuentro para abril de 2012 en Buenos Aires.

El impulso y la profundización coordinada de políticas públicas de aliento al desarme civil voluntario, considerado una estrategia vital para mejorar los niveles de seguridad regional, acordaron desarrollar de manera conjunta los ministros de Justicia y de Seguridad del Mercosur y los Estados asociados.

Según el ministro Alak, quien elevó la propuesta a los funcionarios del bloque regional, "los notables avances registrados en Argentina, Brasil y Uruguay en materia de desarme civil voluntario tiene que ser el motor que impulse la iniciativa como una auténtica política de estado en todo el Mercosur".

El funcionario recordó que "en Argentina logramos sacar de circulación unos 150 mil dispositivos, y potencialmente eso se traduce en un mayor nivel de seguridad, porque evitamos que esas armas puedan usarse para matar a alguien".

Durante el encuentro, los representantes resolvieron impulsar y profundizar coordinadamente políticas públicas de aliento al desarme civil voluntario, considerado como una estrategia sensible para mejorar los niveles de seguridad regional.

En ese sentido, en abril próximo tendrá lugar en Buenos Aires un encuentro de los integrantes del bloque, con el fin de avanzar sobre políticas comunes a escala regional en materia de desarme.

En esa reunión, según anticipó el ministro Alak, se debatirá acerca de la homologación de leyes y procedimientos, como también la necesidad de establecer un protocolo para la destrucción de las armas.

En el encuentro de Uruguay estuvieron, además de Alak, la ministra de Seguridad argentina, Nilda Garré; el ministro de Cultura y Educación local, Ricardo Ehrlich; su par de Interior, Eduardo Bonomí Varela, los ministros de Justicia de Brasil, José Cardozo; de Justicia y Trabajo de Paraguay; Humberto Blasco, de Justicia de Chile, Teodoro Rivera Neuman; y de Justicia de Bolivia; Nilda Copa Condori.

En esa ocasión, Alak asumió la presidencia pro témpore de Justicia, y según anunció, durante su mandato buscará "profundizar políticas regionales de planificación en la materia, tales como mediación, derechos humanos, sistemas registrales y el digesto jurídico de las leyes, temas que integrarán la agenda común de trabajo".

El encuentro plenario de ministros del bloque realizado en Montevideo, abordó un dilatado temario de cuestiones vinculadas a justicia y seguridad regional.

En ese orden, el ministro Alak planteó la necesidad de que exista entre los países un diálogo y un consenso sostenido "para que los avances técnicos y políticos en la materia sean coordinados y permanentes".

Asimismo, los funcionarios del Mercosur y Estados Asociados coincidieron plenamente en continuar trabajando en cuestiones vinculadas al combate del crimen organizado, sobre todo en fijar reglas respecto al recupero de activos surgidos de la lucha contra el lavado de dinero y otros hechos ilícitos.