Buenos Aires. El Congreso de Argentina comenzó a discutir este miércoles una ley que busca restringir la compra de tierras por extranjeros en uno de los principales exportadores agrícolas del mundo, pero el debate podría prolongarse pese al respaldo generalizado a la propuesta.

El proyecto que envió la presidenta Cristina Fernández al Congreso podría tardar más de lo deseado por el gobierno hasta convertirse en ley, dado que muchos diputados de la oposición subrayan la necesidad de discutir la norma en profundidad.

"Hay que tratarlo con detenimiento. Si no es bien tratado, (el proyecto) corre el riesgo de ser inconstitucional", dijo a Reuters el diputado opositor Gustavo Ferrari, integrante de una de las tres comisiones que deben dar el visto bueno a la ley antes de enviarla a la Cámara baja.

La iniciativa restringe la propiedad de campos por parte de extranjeros a 1.000 hectáreas, con un límite de tenencia foránea de un 20 por ciento de las tierras rurales de cada municipio del país.

La oposición considera que el gobierno impulsa el tratamiento parlamentario de un proyecto con amplio apoyo popular para favorecerse de cara a las elecciones generales del 23 de octubre, en las que Fernández buscará su reelección.

Pero desde el oficialismo se insiste con la necesidad de apurar los tiempos del debate legislativo.

"No es una discusión en abstracto, se da en una coyuntura económica mundial determinada. Me parece que hay prisa en hacerlo. No es un debate que podamos hacer a la larga", señaló el diputado oficialista Alejandro Rossi, integrante de la comisión que inició el debate del proyecto el miércoles.

El inmenso atractivo para los inversores en que se convirtió la tierra rural de Argentina -un gran exportador de soja y sus derivados- impulsó los valores de los campos del núcleo agrícola a más de 15.000 dólares por hectárea, según la empresa de bienes raíces Compañía Argentina de Tierras.

De todas maneras, la norma aún tiene un largo camino administrativo por delante, puesto que después de su aprobación en las comisiones y en la Cámara de Diputados, los proyectos de ley deben pasar por el Senado.

"Nosotros lo vamos a poner en tratamiento", dijo a Reuters la opositora Graciela Camaño.

Las comisiones que deberán tratar el proyecto se reunirían la próxima semana para discutirlo en conjunto.

Algunos analistas creen que el proyecto -apoyado por muchos productores agrarios- busca un impacto político y que, como no prevé cambiar la actual titularidad de las tierras, no afectaría demasiado las inversiones extranjeras.

Actualmente no está claro el porcentaje de campos argentinos que hay en manos de extranjeros, por lo que el proyecto de ley contempla realizar un censo de tierras.