Buenos Aires. El gobierno argentino habilitó un polémico mecanismo por el cual las listas con distintos candidatos a cargos provinciales o locales en las elecciones del 23 de octubre pueden llevar al mismo postulante a presidente, lo que buscaría facilitar la reelección de Cristina Fernández.

Un decreto de Fernández reglamentó la ley de reforma política que establece las internas abiertas y obligatorias del 14 de agosto, en las que los argentinos deberán elegir por primera vez directamente las fórmulas electorales y los "acuerdos de adhesiones de boletas".

Estos acuerdos dan lugar a las controvertidas "listas colectoras", que facilitarían la reelección de Fernández por el efecto de arrastre de los votos reunidos por postulantes provinciales y locales aliados que no pertenecen al partido de la mandataria, el Frente para la Victoria (peronismo).

Las "listas colectoras" son las que llevan a distintos candidatos a cargos electivos menores, como alcaldes o gobernadores, pero en las que el aspirante a presidente es el mismo.

El sistema ha sido resistido por candidatos a alcaldes peronistas, que temen que postulantes de otras fuerzas les saquen votos al ir "enganchados" a la figura de la presidenta.

Fernández todavía no ha anunciado si se postulará para un segundo mandato. La presidenta está primera en las encuestas de intención de voto.