Buenos Aires. La Confederación General del Trabajo (CGT), cumplidas las primeras 12 horas del paro general que afecta a Argentina, aseguró este jueves que la medida de fuerza tiene "un alto acatamiento", porque "los gremios del transporte terrestre,ferroviario y aeronáuticos, al igual que los de la gastronomía, los camioneros y los trabajadores industriales no se presentaron a trabajar".

La afirmación fue realizada por el secretario general del Sindicato de Canillitas (vendedores de diarios y revistas) y diputado nacional Omar Plaini, acompañado de la totalidad de los integrantes de esta central obrera que junto con la CGT Azul y Blanca que lidera el gastronómico Luis Barrionuevo y, el Congreso de los Trabajadores Argentinos (CTA) de Pablo Micheli, coincidieron en aplicar la medida de fuerza en desarrollo.

En ese contexto, el dirigente Juan Carlos Smith, del Sindicato de Balizamiento y Dragado, integrante de la mesa directiva de la CGT, señaló que "más de un millón de trabajadores se adhirieron al paro y no se presentaron a trabajar" hasta el mediodía pasado en reclamo contra la inflación, la inseguridad y la caída del poder adquisitivo de los salarios.

En Argentina, con datos estadísticos gubernamentales poco confiables, se estima que son unos 10 millones los trabajadores activos de los cuales, unos 4 millones se encuentran afiliados a las organizaciones de trabajadores; y, unos 3,5 millones trabajan "en negro", lo que quiere decir que no se encuentran registrados por lo que no participan de negociaciones paritarias, carecen de servicios sociales y tampoco aportan a la seguridad social.

Un relevamiento realizado entre esos segmentos, "aunque sin precisiones", en opinión de fuentes de la CGT, da cuenta que "también fue muy alta la adhesión al paro" entre esos trabajadores.

La que se desarrolla en esta jornada es la segunda huelga general que las mismas organizaciones desarrollan contra las políticas económicas y sociales que aplica el gobierno federal desde noviembre de 2012.

Entre tanto, el jefe de Gabinete de Ministros del Gobierno nacional, Jorge Milton Capitanich, sostuvo que la huelga general es "antidemocrática"porque la adhesión a la medida de fuerza a los sindicatos del transporte de pasajeros impide ir a trabajar a quienes desean hacerlo.

Capitanich consideró también que el paro, con esa característica, es como "un gran piquete nacional con paro de transporte" y denunció que "la estrategia del arco opositor pasa por sitiar a los grandes centros urbanos,que es una metodología a la vieja usanza del Medioevo, de la Edad Media,cuando los feudales utilizaban estos mecanismos de impedimento de acceso a la población" a las ciudades.

La huelga empezó a la medianoche con la paralización total de las actividades en las estaciones de servicio de combustibles y la paralización del transporte público.

En el sector aeronáutico, informó Ricardo Cirielli de la Asociación de Técnicos Aeronáuticos (APTA), reportó que las empresas Aerolíneas Argentinas, LAN, Austral y Sol, entre otras, "no están operando", porque "se han visto obligadas a cancelar todos sus vuelos de cabotaje y algunos internacionales" pese a que los pilotos no se sumaron a la huega y sí lo hacen los controladores aéreos.

Por su parte, el cegetista Moyano, en diálogo radial, sostuvo que "el paro tiene una amplia adhesión como consecuencia del malestar social que hay en la gente" pero no realizó ningún comentario sobre los motivos por los que otras organizaciones sindicales como los empleados de comercio y algunas entidades docentes no adhieren a la medida de fuerza.

En las primeras 12 horas de la huelga sólo se verificaron incidentes menores que se produjeron en algunas áreas en las que se instalaron piquetes con el objeto de cortar la circulación de vehículos en las principales vías de acceso a esta capital lo que enfrentó a los piquteros con efectivos de la Gendarmería Nacional (GN) que con disparos de armas de fuego y gases dispersaron a los manifestantes.

El incidente, que dejó como saldo un gendarme con heridas leves, alcanzó la máxima expresión en la intersección de la Autopista del Sol y la calle Henry Ford, en la localidad bonaerense de Pacheco, unos 30 kilómetros al norte de aquí.

Los piquetes, según los organizadores de la medida de fuerza que lamentan la aplicación de esa metodología de protesta, "los desarrollan sólo agrupaciones políticas de izquierdas radicalizadas" que ocuparon puntos neurálgicos en el sistema vial con ese objetivo.

Momentos de fricción social también se registraron entre los trabajadores en la red de trenes subterráneos que prestan servicios en elámbito local donde grupos violentos intentaron cortar las prestaciones en dos líneas que decidieron no sumarse a la huelga.

Sobre los enfrentamientos y divisiones en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), su secretario general Roberto Pianelli, explicó que "no adherimos a la huelga porque no coincidimos con los reclamos de los gremios opositores" políticos al Gobierno de Cristina Fernández.

La que se desarrolla en esta jornada es la segunda huelga general que las mismas organizaciones desarrollan contra las políticas económicas y sociales que aplica el gobierno federal desde noviembre de 2012.

Se estima que antes de que finalice la jornada de protesta ls organizadores brindarán un reporte final.