Lima. Los candidatos presidenciales en Perú acortaron distancias en el tramo final de una carrera en la que cuatro de ellos deberán apretar el paso en las próximas semanas si es que quieren pasar a un anticipado balotaje.

El único que tiene casi seguro su boleto a la segunda vuelta es el ex presidente Alejandro Toledo -quien gobernó Perú entre 2001 y 2006-, según las más recientes encuestas.

A menos de un mes para la votación del 10 de abril, dos sondeos mostraron el fin de semana un descenso en la intención de voto de los tres favoritos, un mayor avance del líder nacionalista Ollanta Humala y un despegue considerable del ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski, apodado PPK.

Esto ha abierto la posibilidad de que Humala logre colarse en el balotaje, al igual que PPK, aunque para ello este último deberá seguir repuntando con fuerza.

"Al principio, las campañas (de Humala y PPK) eran catastróficas, muy mal dirigidas y parece que están funcionando las nuevas estrategias", dijo a Reuters Manuel Torrado, director de la encuestadora Datum.

"De todas maneras son unas elecciones muy reñidas y, como no tenemos partidos políticos y son las personas, entonces va a depender de la estrategia y de las campañas que vienen ahora. Las diferencias no son abismales", agregó.

Humala, quien ha moderado su discurso tras inquietar a los mercados en el comicio de 2006, avanzó 1 punto en la encuesta de Ipsos Apoyo al 15 por ciento, y 3 puntos en la de la Universidad Católica a un 15,5%.

Sin embargo sigue cuarto en los sondeos.

"En el caso de Humala era fácil crecer porque es el jefe de la oposición en Perú (...) él tiene a su favor un presidente sin popularidad como Alan (García), eso lo beneficia", dijo Torrado, quien agregó que al candidato también le ha beneficiado el haber suavizado su discurso nacionalista.

PPK da un salto. Por otro lado, el candidato independiente respetado en Wall Street Kuczynski subió tres puntos a 9% en el sondeo de Ipsos, y 7 puntos a 10,6% en el de la Católica. Pero aún permanece quinto en las encuestas.

La clave ha sido un fuerte posicionamiento en las redes sociales y en Lima, que congrega un tercio del electorado peruano, dijeron Alfredo Torres, director de Ipsos Apoyo, y Fernando Tuesta, de la Universidad Católica.

Las redes abarcan una pequeña parte de la población, por lo que Kuczynski también ha apelado a los votantes jóvenes con anuncios publicitarios o bailando reggaetón.

El ex mandatario Toledo se mantuvo arriba con 26% de las preferencias, pero cayendo 2% en el sondeo de Ipsos. También retrocedió 2% en el de la Universidad Católica, a 26,%.

"Nuestra candidatura en el interior del país está mucho más fuerte que en Lima", reconoció Toledo.

"Ahora nos toca Lima, vamos a concentrar 80% de nuestro tiempo en Lima y 20% en provincias", afirmó el domingo tras un segundo debate en el que los 11 candidatos presentaron otra vez sus propuestas sin grandes sorpresas.

Lo único seguro, según los sondeos, en esta carrera presidencial es que ningún candidato obtendría el 50% necesario para evitar una segunda vuelta el 5 de junio.

Voto escondido. La legisladora Fujimori permaneció segunda, aunque con una baja de 2 puntos en el estudio de Ipsos al 19 por ciento, y de 1 punto en el de la Universidad Católica al 19,3%.

Algunos sondeos reflejan que Fujimori mantiene a su favor una férrea base de apoyo heredada de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori, condenado a prisión por abusos a los derechos humanos cometidos durante su gobierno.

De hecho, en un simulacro de votación realizado por Ipsos le dan a Fujimori tres puntos más que en la metodología habitual, en la que el encuestado responde con una cartilla.

"Efectivamente parece que hay un poco de temor de decir abiertamente que van a votar por Fuerza 2011, esperamos que este voto escondido se vaya reduciendo", dijo Fujimori al programa de televisión Cuarto Poder luego del debate.

La situación se ha tornado mas difícil para el ex alcalde Castañeda, quien tras haber liderado por meses los sondeos tiene ahora un empate técnico con el nacionalista Humala, cuyas cifras han subido sostenidamente en el pasado mes.

Si bien Castañeda -llamado "el mudo" por su bajo perfil con la prensa- mantuvo su 17% en el sondeo de Ipsos, el ascenso de Humala puso en peligro su tercer lugar.