Caracas. El arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino, respondió las palabras del presidente Hugo Chávez, quien lo calificó de “troglodita”, de “meterle miedo al pueblo” y afirmó que “es indigno ese señor de llamarse cardenal de la Iglesia Católica”.

El prelado se encuentra en la Santa Sede, desde donde emitió un comunicado en el que afirma que "el presidente no tiene licencia para insultar, difamar ni injuriar a ningún venezolano"

Argumentó que ha emitir opiniones “sin presiones de ningún sector, y sin que nadie me mande a decir nada, sino obedeciendo sólo a la voz de mi conciencia como venezolano y como arzobispo de Caracas ante la realidad que estamos viviendo, he emitido algunas declaraciones recogidas en algunos medios de comunicación social".

El arzobispo criticó al jefe de Estado, señalando que "en lugar de reflexionar y ponderar los argumentos expuestos, y rectificar su línea de conducta, se limita a descalificar y ofender", señaló El Universal.

Asimismo, cuestionó la estrategia económica del gobierno de Chávez. "La pretensión de copar todas las actividades productivas a través, por ejemplo, del progresivo acaparamiento de la importación, distribución y comercialización de alimentos, va en la línea de desmontar el aparato productivo nacional para que todos dependamos del Gobierno hasta para comer. Eso ¿a quién beneficia? No a productores, campesinos y obreros venezolanos, sino a los de otros países, y, junto con el progresivo endeudamiento del país, conduce a la ruina de nuestra economía, así como a una dependencia foránea, totalmente contraria a la necesaria soberanía alimentaria", dijo.

En consonancia con lo afirmado por el arzobispo de Caracas, el diario oficial de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, publicó un artículo refiriéndose a los cuestionamientos de Chávez a Urosa.

Bajo el título de "Libertad de expresión para la Iglesia en Venezuela", en el cual da cuenta de la reciente arremetida del primer mandatario contra monseñor Urosa, el diario señala que los religiosos y religiosas, al igual que los demás ciudadanos tienen garantizado, tienen garantizado en la Constitución de 1999, el derecho a expresarse y opinar libremente sobre lo que deseen.

Asimismo, el diario aludió a declaraciones hechas por el mandatario, quien dijo que ni él ni sus seguidores se sentían representados por los prelados designados por el Papa, lo que fue considerado por el medio como una injerencia en los asuntos de la Iglesia.