Managua. La Asamblea Nacional de Nicaragua apartó el viernes de sus cargos a 16 diputados opositores tras una resolución de la autoridad electoral que los consideró trásfugas por negarse a aceptar al nuevo liderazgo de su partido.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) emitió en la víspera la sentencia a petición de Pedro Reyes, nuevo presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), quien arrebató la jefatura al ex canciller Eduardo Montealegre tras un polémico fallo de la Corte Suprema el mes pasado.

La directiva del órgano legislativo, controlado por el partido sandinista del presidente Daniel Ortega, acató la decisión que destituye a los diputados y 12 suplentes ya que el trasfuguismo está considerado como causa de cese según la legislación local.

Sin embargo, los asambleístas opositores alegaron que se habían declarado independientes, tras acusar a Reyes y la nueva dirigencia del PLI de estar aliados con Ortega.

Los otros siete diputados del PLI que asumieron la nueva directiva permanecieron en sus puestos, mientras que las curules vacantes serán ocupados por otros suplentes del partido opositor.

La decisión de la Suprema que reinstauró a la antigua dirigencia del partido opositor ha sido muy criticada por los adversarios del oficialismo, ya que sacó de la carrera electoral al diputado Luis Callejas, quien era el único candidato que había anunciado su intención de enfrentar a Ortega en las urnas.

Ortega es favorito para obtener un nuevo mandato tras los comicios del 6 de noviembre, mientras que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) retendría su amplia mayoría de 63 parlamentarios en el legislativo de 90 escaños.