La Asamblea Nacional de Francia aprobó un impuesto especial sobre los contribuyentes más ricos, medida que se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno por mantener encarriladas las metas de reducción del déficit fiscal.

Aquellos ciudadanos con ingresos anuales de entre 250.000 y 500.000 euros tendrán que pagar un impuesto adicional del 3%. La tasa extra para la gente con ingresos superiores a los 500.000 euros será del 4%.

Los legisladores votaron el impuesto en la madrugada del jueves, tras alcanzarse un acuerdo la semana pasada entre el gobierno conservador de Nicolas Sarkozy y los legisladores de oposición.

"Cuando uno es realmente rico, uno tiene más ingresos que los de su trabajo. Este impuesto es más poderoso, recaudará más y es más justo porque cubre aquellos ingresos extras que tienen los grandes ejecutivos y los hogares ricos", dijo la ministra de Presupuesto, Valerie Pecresse, a una radio francesa.

Según un plan de ahorros anunciado en agosto, el gobierno aspira a recaudar unos 10.000 millones de euros extras y a reducir 1.000 millones de euros en gastos en 2012, dentro de sus esfuerzos para recortar gradualmente el déficit público hasta el 3% del Producto Interno Bruto en el 2013.

Mientras se acercan las elecciones presidenciales del 2012, el gobierno busca mostrar que serán los ricos los que cargarán con la mayor parte de las medidas de austeridad.

El impuesto estaría en vigencia hasta que las finanzas francesas vuelvan a estar en equilibrio.

"El momento de flexibilidad fiscal se terminó. Todo el país debe apoyar nuestros esfuerzos si queremos mantener nuestra soberanía económica, política y social", dijo el primer ministro Francois Fillon en una conferencia con trabajadores.