Bogotá. Un juez que investigaba actividades de narcotráfico y de la guerrilla izquierdista fue asesinado este jueves por pistoleros en una ciudad del noroeste de Colombia, informó la Policía.

Diego Fernando Escobar Múnera, quien se desempeñaba como juez octavo penal de la ciudad de Medellín, murió después de que un hombre le disparó a la cabeza cuando viajaba en un taxi con su hermana.

El abogado había ocupado el cargo de magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia y posteriormente regresó a Medellín para seguir como juez penal público.

"En el momento de llegar a recibir la atención médica lamentablemente fallece", precisó el coronel Adán León Bermúdez, comandante operativo de la Policía de Medellín, tras asegurar que el agresor fue capturado posteriormente en un autobús.

Las autoridades judiciales son blanco de amenazas por diferentes actores del conflicto interno armado que azota a Colombia desde hace cuatro décadas y que involucra a paramilitares de ultraderecha, guerrilleros izquierdistas y carteles de las drogas en este país, considerado el mayor productor mundial de cocaína.

Según el magistrado Hernando Torres, presidente del Consejo Superior de la Judicatura, en los últimos dos años han sido asesinados cuatro jueces de la república.

"Las amenazas son abundantes (...) se le solicita al Gobierno y a la policía nacional una mayor protección para el ejercicio jurisdiccional", manifestó.

Las autoridades ofrecieron una recompensa equivalente a unos US$100.000 a cambio de información que facilite la captura de todos los responsables.

"No podemos permitir que reaparezca el crimen contra la justicia, cuya seguridad hemos reivindicado en nuestra batalla contra el terrorismo", dijo el presidente Alvaro Uribe, según fue citado en un comunicado.