Río de Janeiro. Los cadáveres del alcalde de la ciudad brasileña de Matrinchá (estado de Goiás, centro del país) y el de su esposa fueron encontrados en la casa de campo en la que vivían con señales de violencia, informaron fuentes policiales.

El alcalde del municipio desde 2012, Daniel Antonio de Sousa, de 50 años y miembro del Partido Laborista Brasileño (PTB), se enfrentaba a acusaciones por desvío de recursos públicos, según la Policía Civil.

Tanto él como su esposa, Elizeth Bruno de Barros, fueron hallados sin vida dentro de la casa de campo en la que vivían, a unos 10 kilómetros del centro urbano de Matrinchá, ciudad de unos 4.000 habitantes y a unos 260 kilómetros de Goiania, la capital regional.

Los cadáveres los encontraron asesores de la alcaldía que habían acordado en recogerlos para llevarlos a un acto público.

Los dos presentaban cortes en el cuello por arma blanca, y la mujer tenía un hundimiento en el cráneo que permite inducir que fue golpeada con algún objeto contundente en la cabeza.

Por el momento, la Policía Civil dice no tiene pistas de los autores del doble homicidio ni de los motivos del crimen.

Tanto la dirección del PTB como la Asociación de Municipios de Goiás divulgaron comunicados en que lamentaron la muerte del alcalde de Matrinchá y las circunstancias del crimen.