Washington. El máximo general estadounidense en Afganistán se disculpó este lunes por comentarios ofensivos de sus asesores hacia algunos de los más cercanos consejeros del presidente Barack Obama, que aparecerán este viernes en un artículo de la revista Rolling Stone.

El artículo también cita a un asesor describiendo como una decepción a la primera reunión del comandante de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, general Stanley McChrystal, con Obama el año pasado.

"Presentó mi más sincera disculpa por este artículo. Fue un error que refleja una evaluación pobre y nunca debería haber ocurrido", escribió McChrystal en un comunicado.

"A través de mi carrera, he vivido con los principios del honor personal y la integridad profesional. Lo que se reflejó en este artículo no cumple con esos estándares", dijo el militar.

"Tengo un enorme respeto y admiración por el presidente Obama y su equipo de seguridad nacional, y para los líderes civiles y las tropas que combaten esta guerra, y sigo comprometido con garantizar su éxito", agregó McChrystal.

El artículo de Rolling Stone, que incluye varias citas anónimas de asesores de McChrystal, describe una división entre los militares estadounidenses y los asesores de Obama en un momento extremadamente sensible para el Pentágono, que está esquivando críticas a su estrategia para dar un nuevo rumbo a la guerra en Afganistán.

Entre otras, cita a un miembro del equipo de McChrystal bromeando sobre el vicepresidente Joe Biden, considerado un crítico de los esfuerzos del general para escalar el conflicto y quien se ha mostrado a favor de una estrategia más limitada al contraterrorismo.

Otro personero llamó al asesor en Seguridad Nacional de la Casa Blanca Jim Jones, un general retirado de cuatro estrellas, un "payaso" que "se quedó en 1985".

Y otro consejero del militar descalifica la primera reunión de McChrystal con Obama como una "sesión de fotos de 10 minutos".

"Obama claramente no sabía nada acerca de él, no sabía quién era. El jefe está muy desilusionado", contó a la revista el asesor.

McChrystal, un adicto al trabajo que dice que duerme sólo cuatro horas, fue designado a cargo de las operaciones en Afganistán hace un año, cuando su predecesor fue removido.

El artículo muestra a su equipo desaprobando al gobierno de Obama, con la excepción de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien apoyó el pedido de McCrystal de tropas adicionales para Afganistán.

Parte de las peores críticas fueron dirigidas a Richard Holbrooke, enviado especial de Obama para Afganistán y Pakistán.

"El jefe dice que él es como un animal herido", señaló un miembro del equipo del general. "Holbrooke sigue escuchando rumores de que lo van a despedir, y eso lo convierte en peligroso", agregó.

McChrystal fue citado diciendo que se sentía "traicionado" por la filtración el año pasado de un cable clasificado del embajador estadounidense en Afganistán, Karl Eikenberry. El cable generó dudas acerca de enviar más tropas para apuntalar a un gobierno afgano que ya adolecía de credibilidad.

"Me gusta Karl, lo conozco hace años (...) Este es uno que cubre su espalda para los libros de historia. Si nosotros fracasamos, ellos podrán decir 'se los dije"", dijo el general.