El Cairo/Estambul. El jefe de la Liga Árabe dijo que el gobierno del presidente sirio Bashar El-Asad tiene los días están contados, según una entrevista publicada el martes por el diario pan-árabe al-Hayat.

En declaraciones tras una reunión de la Liga Árabe en la que se pidió la renuncia de Asad, el secretario general Nabil Elaraby también dijo que el tiempo de hablar de reforma política había terminado. "Ya no hay diálogo sobre reforma política, sino sobre un traspaso de poder", dijo.

Los ministros de la Liga Árabe que se reunieron el domingo en Doha pidieron a Asad que entregue el poder, añadiendo que la Liga Árabe lo ayudaría a conseguir una salida segura para él y su familia.

Consultado sobre cuánto podría sobrevivir la administración de Asad, Elaraby dijo a al-Hayat: "No puedo determinar una fecha, pero el régimen no puede continuar mucho tiempo más".

A demanda de las resoluciones de la organización aprobadas el domingo, Elaraby dijo que pronto viajará a China y Rusia con el primer ministro de Qatar, el jeque Hamad bin Jassim al-Thani, que preside el comité de la Liga Árabe para Siria.

China y Rusia han utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en tres ocasiones para bloquear las resoluciones destinadas a presionar a Asad y detener el sangriento conflicto en Siria.

"Nuestro mensaje a los rusos será, con claridad y honestidad, que la decisión de veto que adoptaron va contra los intereses árabes. Esperamos que revisen la cuestión, especialmente cuando saben que los días del actual régimen de Siria están contados", dijo.

Elaraby también urgió a la oposición siria a unirse y formar un gobierno de transición.

Turquía habla de "victoria del pueblo". El primer ministro turco, Tayyip Erdogan, dijo que la revuelta popular contra Asad está "más cerca que nunca de la victoria" y advirtió que Turquía responderá con firmeza a cualquier hostilidad por parte de Siria.

Turquía, que también ha pedido la renuncia del presidente Asad tras su fracaso a la hora de introducir reformas, ha dado cobijo a los rebeldes sirios y a decenas de miles de refugiados a lo largo de su frontera con Siria.

Las tensiones entre los dos países, que previamente tuvieron buenas relaciones diplomáticas, se agudizaron el mes pasado cuando un avión de combate turco fue derribado por las defensas aéreas sirias.

Ankara incremento acto seguido su presencia militar, enviando misiles antiaéreos y aviones a la frontera.

"Creemos que el pueblo sirio está más cerca que nunca de la victoria", dijo la agencia de noticias estatal Anatolian citando a Erdogan en una cena con embajadores en Ankara el lunes por la noche.