Quito. “El pueblo ecuatoriano debe estar orgulloso de su gobierno porque no se ha rendido a las presiones internacionales a las que se ve abocado por otorgarme asilo, gracias a que tiene un legado, una tradición de defender los derechos humanos que ha proclamado por el mundo”, dijo este jueves el fundador de Wikileaks, Julian Assange, que cumple dos años de refugio en la embajada de Ecuador en Londres.

“Me siento orgulloso por mantener las promesas que hice a mis hijas, a mi familia de nunca rendirme ante la presión, a pesar de estas condiciones y a pesar de tener un bloqueo financiero similar al que sufre Cuba. Agradezco por la resistencia y la lealtad de mis colaboradores y del pueblo ecuatoriano”, aseguró el australiano Assange en una rueda de prensa conjunta con el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño.

El 19 de junio de 2012, Julian Assange, de nacionalidad australiana y con residencia en Reino Unido, se refugió en la sede diplomática de Ecuador en Londres, argumentando que su país natal lo había dejado indefenso, por lo que temía su extradición a Suecia –país que lo investiga por un supuesto delito sexual-, y posteriormente a Estados Unidos. Esto último podría llevarlo a recibir la pena de muerte por acusaciones de espionaje y traición, dijo entonces.

“Yo fui detenido sin cargos, en un simple arresto, fui solicitado por Interpol en cinco idiomas, pase detenido cinco días sin cargos en una prisión horrible del Reino Unido. Mis condiciones de salud fueron muy malas, me aplicaron electricidad en las canillas. Después de eso, recibí protección en la embajada ecuatoriana”, declaró Assange en una síntesis de su caso.

Por su parte, el canciller Ricardo Patiño hizo un llamado a la comunidad internacional para que aúne esfuerzos para lograr que se respeten los acuerdos internacionales sobre derechos humanos en el caso del especialista informático australiano.

“Llamo a los estados vinculados en este caso para que atiendan los principios fundamentales de derechos humanos, a la Organización de Naciones Unidas, a las organizaciones de derechos humanos, a la sociedad civil en general a cuidar de la vida de Julian Assange. Llamo también a los periódicos que publicaron la información proveída por Wikileaks y a los periodistas del mundo”, aseguró Patiño.

A mediados de agosto de 2012, las relaciones entre Ecuador y Reino Unido tuvieron un momento tenso luego que el país europeo advirtiera con irrumpir en la legación diplomática ecuatoriana para cumplir con una orden de arresto contra Assange, situación que Julian Assange confirmó en la entrevista.

“La calidad de vida y la salud de Julian Assange se han agravado. Hay una responsabilidad internacional ante la vulneración del derecho de este periodista a gozar de asilo (…) Julian podría terminar pagando con su vida por el servicio prestado a la humanidad, por habernos abierto los ojos ante un evidente delito que se estaba cometiendo con total impunidad”, dijo el diplomático.

Ecuador otorgó asilo a Assange tras evaluar los argumentos presentados por sus abogados, entre ellas que era víctima de persecución de varios países por publicar la verdad y con ello desenmascarar las violaciones a los derechos humanos, por lo que considera que está en peligro inminente que no puede resistir.