Dubai. Irán criticó este martes las acciones de un buque de la armada estadounidense que disparó contra una embarcación de pesca frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos (EAU), y dijo que el incidente mostraba que las fuerzas extranjeras amenazaban la seguridad regional.

Un tripulante de nacionalidad india perdió la vida y otros tres resultaron heridos el lunes cuando la nave estadounidense de recarga de combustible USNS Rappahannock abrió fuego sobre un pequeño bote motorizado que, según funcionarios estadounidenses, había ignorado varias advertencias para que detenga su acercamiento.

Estados Unidos ha estado reforzando su presencia en el Golfo Pérsico al tiempo que Washington busca incrementar la presión sobre Irán por su programa nuclear, que considera estar destinado a producir bombas nucleares. Teherán niega la acusación.

"Anunciamos una y otra vez que la presencia de fuerzas extranjeras puede ser una amenaza a la seguridad regional," dijo Ramin Mehmanparast, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, durante una conferencia de prensa emitida por la televisión estatal.

"No hay duda que los países regionales pueden, con ayuda mutua, proporcionar su seguridad en la mejor forma posible. Si se unen, con sus capacidades defensivas, no necesitan la presencia de fuerzas extranjeras. En cualquier lado que uno ve inseguridad siempre hemos visto la mano de fuerzas extranjeras en ese lugar," dijo Mehmanparast.

El ataque tuvo lugar en aguas cercanas al puerto emiratí de Jebel Ali, frente a Irán, en el Golfo Pérsico, dijo el Comando Central de las Fuerzas Navales estadounidenses en una declaración.

La agencia estatal de noticias de EAU, que citó a un funcionario gubernamental, identificó al fallecido y los heridos como de nacionalidad india.

Funcionarios estadounidenses no acusaron al terrorismo ni aducieron lazos entre Irán y el incidente del lunes, y parece que el incidente podría deberse a un malentendido.

La fuerza naval estadounidense dijo que se está llevando a cabo una investigación.

Las múltiples amenazas de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz -por el que pasa el 40 por ciento de las exportaciones mundiales marítimas de petróleo- alarmaron a las capitales de Occidente sobre el impacto que podría tener una acción de este tipo sobre el precio del petróleo.

Mehmanparast, el portavoz iraní, dijo que las amenazas eran "un "disuasivo" contra los países que impusieron sanciones contra Irán y ""amenazan los suministros globales de energía".