Bogotá. Cuatro militares y un policía murieron en una emboscada de la guerrilla de las FARC en el suroeste de Colombia, dijeron este sábado autoridades, mientras las Fuerzas Armadas se mantienen en máxima alerta a una semana de la posesión del presidente electo, Juan Manuel Santos.

El ataque, en el que resultaron heridos dos civiles, ocurrió el viernes por la noche en el municipio de Solita, en el surocidental departamento de Caquetá, cuando los efectivos atendieron una llamada de pobladores sobre la presencia de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC).

Al llegar al lugar, los militares y policías fueron recibidos con ráfagas de fusil por parte de los rebeldes.

"Hubo un intercambio de disparos, pero, lamentablemente, ahí pierde la vida un subteniente de la policía, tres patrulleros y un soldado del Ejército Nacional", dijo el secretario de Gobierno de Caquetá, Edilberto Endo, a la radio local Caracol.

A su turno, el director de seguridad ciudadana de la policía, el general Orlando Páez Barón, manifestó que la institución está desarrollando con el Ejército planes de seguridad para evitar ataques de la guerrilla, que tradicionalmente aumenta en vísperas de cambio de Gobierno en el país, para demostrar su poderío.

"Estamos diseñando el dispositivo de seguridad para los ciudadanos para protegerlos a ellos como corresponde para llevar mas unidades de la Policía Nacional, para llevar más logística, de tal suerte que así como lo hicieron anoche estos valorosos soldados y policías no permitamos el ingreso de las FARC a los cascos urbanos", precisó el oficial.

El próximo sábado asumirá como presidente por un periodo de cuatro años el oficialista Juan Manuel Santos, quien ha prometido continuar con la política de seguridad que implementó su antecesor, Alvaro Uribe, con el apoyo de Estados Unidos.