Bogotá. La industria de carbón térmico de Colombia está sufriendo una serie de ataques con bombas y amenazas de huelga que podría poner en riesgo más de la mitad de los envíos del cuarto mayor exportador mundial del mineral, dijeron fuentes del sector.

Cualquier interrupción de la producción de Colombia, sin embargo, tendría que ser prolongada para elevar los precios, debido a que tanto en los mercados del Atlántico y del Pacífico cuentan con un exceso de suministros a pesar de demanda de carbón en gran parte de Europa, mientras las importaciones se mantienen estables en India y China.

Una posible huelga de los trabajadores del tren de Fenoco, que transporta carbón de alta calidad a los puertos del Atlántico desde las minas de la Drummond, Prodeco -una unidad de Glencore- y Colombian Natural Resources -unidad de Goldman Sachs-, podría reducir las exportaciones 50%.

También existe la posibilidad de una huelga en la mina La Jagua de Prodeco por mejores salarios y condiciones de trabajo después de que los trabajadores votaron el 7 de julio para autorizar un paro.

Bajo la ley colombiana, tienen hasta el jueves por la noche para comenzar la huelga o deben votar de nuevo.

A los trabajadores de Fenoco se les paga menos que a los de las minas de las empresas y podrían unirse a los empleados de La Jagua en cualquier huelga, paralizando unos de los principales productores de Colombia, aseguraron las fuentes.

"Los trabajadores de Fenoco se están aprovechando de la posible huelga en La Jagua. Si La Jagua va a la huelga, no va a ser la gran cosa, pero si lo hace Fenoco, entonces eso será un problema", dijo una fuente de la industria.

El presidente de Fenoco, Peter Burrowes, dijo a Reuters que la compañía está "haciendo todo lo posible" para resolver el problema, mientras que el sindicato afirmó que las conversaciones se rompieron.

Los trabajadores de Fenoco tienen hasta el jueves 26 de julio al llevar a cabo la huelga o deben votar de nuevo. Un cese de actividades en La Jagua y Fenoco probablemente tendría que durar varias semanas para tener un impacto sobre los precios, admitieron las fuentes.

Los precios mundiales probablemente se quedarán estables en los próximos seis a nueve meses, reportó el lunes Bank of America Merrill Lynch.

Reservas en puentes

Los productores colombianos en general mantienen entre un 5% y un 10% de la producción anual almacenada en el puerto para utilizarla en caso de huelga.

El suministro diario de carbón en el puerto a través de Fenoco es de hasta 160.000 toneladas.

"El tiempo de espera en los puertos es en la actualidad sólo uno o dos días. Fue hasta 10 días antes, y podrían usar las reservas del puerto, que son bastante decentes ahora, y luego sería más una cuestión de los retrasos a las cargas de ir de nuevo a 10 días, o algún tiempo de espera, algunos de demora", dijo una fuente europea.

"Pero habría un montón de usuarios finales que darían la bienvenida a la posibilidad de retrasar las cargas, dado el estado del mercado -que sería fácil de sustituir y, probablemente, a precios más bajos", dijo la fuente, que compra a todos los exportadores principales de Colombia.

Colombia ha recibido un récord de inversión extranjera, principalmente en los sectores petrolero y minero, impulsando la producción de carbón a niveles históricos en la última década después de una ofensiva militar respaldada por Estados Unidos que obligó a la guerrilla a un repliegue a apartadas zonas montañosas y selváticas.

La cuarta mayor economía de América Latina enfrenta un conflicto interno de casi cinco décadas en el que las Fuerzas Armadas del Estado enfrentan a los rebeldes que reactivaron sus ataques en los últimos meses.

Las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) destruyeron el sábado con explosivos un tramo de la línea ferroviaria que une las minas de Cerrejón a su puerto en el departamento de la Guajira, al norte del país.

Previamente se registró un ataque similar contra la línea de Fenoco en el vecino departamento del Cesar, que junto con la Guajira produce la mayoría del carbón destinado a las exportaciones.

Dos años después que el presidente Juan Manuel Santos asumió el poder, el resurgimiento de los ataques de la guerrilla y una reforma fallida al sistema judicial provocó una caída de su popularidad, lo que complica el panorama para su eventual reelección en el 2014 y la aprobación de algunas reformas.

"Lo malo es que estos ataques están ocurriendo con regularidad, como lo hicieron años atrás", dijo otra fuente.