Caracas. Venezuela está sumida en una incertidumbre en torno a la salud del presidente Hugo Chávez tras una operación de emergencia en Cuba desde el 10 de junio y sus colaboradores se limitaron a decir esta semana que sigue trabajando, en un intento por acallar rumores sobre su estado real.

El mandatario, un militar retirado que acostumbra a acaparar la escena pública del país petrolero, ha estado ausente de los medios desde su último contacto telefónico con la cadena Telesur a mediados de mes, pocos días después de haber sido intervenido por un absceso pélvico.

La última información pública del mandatario fueron cuatro fotos que circularon el fin de semana a través del diario oficial cubano Granma donde se ve al venezolano con grandes ojeras, vestido con una casaca deportiva y circundado por los hermanos Fidel y Raúl Castro en lo que parece ser un cuarto de hospital .

Además, desde el 4 de junio dejó de publicar en su cuenta de Twitter, red social en la que acostumbraba anunciar sus actividades y donde es seguido por 1,6 millones de personas.

Fuentes cercanas al mandatario aseguran tener información de que Chávez volvería a Venezuela en una semana, mientras que otras versiones publicadas en los medios de comunicación sostienen que se estaría acondicionando un piso en el hospital militar de Caracas para acogerlo.

"Es obvio que algo más grave le está pasando. Si no, ¿por qué tanto secreto?", se preguntó el miércoles Marianella Romero, una ama de casa que vive en un barrio de clase media de Caracas.

Al igual que Romero, muchos en la nación sudamericana están bombardeados por mensajes de texto en celulares, correos electrónicos e informaciones sobre que Chávez no se encuentra bien de salud y que se está ocultando su gravedad.

"No al secretismo. En gobiernos autoritarios se envían fotos. En democracia hay información", dijo el martes el diputado opositor Américo de Grazia.

Pero el vicepresidente Elías Jaua ha insistido en que el mandatario sigue firmando leyes y aprobando recursos para su país desde La Habana, donde tampoco hay acceso a ningún tipo de información sobre la salud de Chávez.

"El presidente está trabajando mucho. El gobierno bolivariano sigue trabajando mientras la derecha insiste en desestabilizar", afirmó Jaua desde un consejo de ministros la noche del martes.

Las versiones encontradas también han salpicado al oficialismo.

El diputado del partido de gobierno Raúl Ortega aseguró el lunes que Chávez regresaría al país "en cuestión de horas", pero minutos más tarde el ministro de Comunicación, Andrés Izarra, se encargó se desmentir la información y afirmó que "aún sigue en recuperación".

Con Chávez fuera, sus ministros han tenido dificultades para llevar las riendas del Estado y un motín en una de las mayores cárceles del país sigue aún sin solución tras la muerte de al menos 25 personas .

¿Absceso pélvico o estrategia electoral? Tras visitar Brasil y Ecuador en una fugaz gira hace dos semanas, Chávez llegó a Cuba y tuvo que ser operado de urgencia. La gira la realizó tras haberla pospuesto por una dolencia en su rodilla izquierda que lo mantuvo ausente en mayo de su agitada vida pública.

Fuentes cercanas al mandatario aseguran tener información de que Chávez volvería a Venezuela en una semana, mientras que otras versiones publicadas en los medios de comunicación sostienen que se estaría acondicionando un piso en el hospital militar de Caracas para acogerlo.

Lo que parece muy probable es que no participe el viernes en los actos por el aniversario de la batalla de Carabobo que selló la independencia venezolana.

En medio de la incertidumbre, analistas abrieron la posibilidad de que el hermetismo en torno a la salud de Chávez esté rodeado de una intención de relanzar su imagen para las elecciones del 2012, cuando buscará un nuevo mandato de seis años.

"Si Chávez se está restableciendo y tendrá fuerzas para la campaña, no es de extrañar un relanzamiento con bombos y platillos. Si quieren un gran show, es estratégico generar vacío de información para fomentar rumores que amplifiquen la magia del regreso", opinó el analista Luis Vicente León.

"La idea de un regreso posrumores autoestimulados sería mostrar de nuevo al superhombre que vence todas las adversidades", agregó el también director de la encuestadora local Datanálisis.