Budapest. Cientos de manifestantes húngaros llamaron el sábado al presidente Pal Schmitt a que renuncie por un escándalo de plagio que podría convertirse en una distracción para el Gobierno mientras trata de ganar apoyo financiero de prestamistas internacionales.

Los manifestantes gritaron "Pal Schmitt, empaca tus cosas" en el palacio presidencial.

La protesta tuvo lugar tras una entrevista de Schmitt en el canal de televisión estatal M1 el viernes por la noche, en que se resistió a llamados a que dimita pese a que un día antes le fue revocado su doctorado tras una disputa por plagio que ya dura meses.

El Gobierno del primer ministro Viktor Orban está buscando una red de seguridad de miles de millones de euros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Unión Europea para reducir costos de crédito insostenibles e impedir una crisis en el mercado.

Los partidos de oposición en el Parlamento -los socialistas, los liberales verdes LMP y el partido Jobbik de extrema derecha- han mostrado una inusual unidad al llamar a Schmitt, de 69 años y un ex medallista de oro olímpico en esgrima, a renunciar.

Bajo la ley húngara, Schmitt -el presidente menos popular desde el colapso del comunismo- sólo puede ser removido del cargo por una votación de una mayoría de dos tercios en el Parlamento.

Eso significa que la oposición por sí sola no puede sacar al presidente, pero aún pueden hacer que el escándalo sea cada vez más incómodo para el Gobierno si deciden iniciar una impugnación a Schmitt en el Parlamento, afirmó un analista político.

"Los partidos de la oposición juntos pueden hacer eso", comentó el analista Zoltan Kiszelly. "Esto forzaría al Gobierno a defender al presidente en el Parlamento y al hacer eso (el Gobierno) se arrojaría el escándalo a sí mismo", agregó.

El partido LMP ya ha dicho que dará inicio a una moción contra Schmitt.

El presidente ha negado haber actuado mal desde que el portal de noticias de negocios hvg.hu publicó en enero acusaciones de que Schmitt habría copiado grandes partes de su tesis doctoral de 1992 de otros autores sin citarlos de manera apropiada.

Tras realizar su propia investigación sobre las acusaciones, la Universidad de Semmelweis revocó su título a Schmitt, afirmando que su tesis no cumplía con estándares científicos ni éticos.

El primer ministro Orban dijo que la decisión está en manos de Schmitt, cuyo rol es mayormente simbólico.

Schmitt fue vicepresidente del Partido Fidesz de Orban antes de ser elegido presidente del Parlamento y luego presidente del país en el 2010, con el respaldo del partido gobernante.