Lima. Tener gente capacitada en el Estado, que ejecute bien sus funciones y contribuya con el desarrollo del país, requiere de mejores remuneraciones, opinó este lunes el presidente de la Asociación de Empresarios por la Educación, José Miguel Morales.

“El hecho de pagarle más a una persona no significa que la pobreza no se va a reducir, al contrario, significa que esta persona está más capacitada para trabajar y mejorar las cosas, y hacer que el dinero y el apoyo económico llegue donde debe llegar”, señaló.

Consultado sobre los aumentos en el sector público, dijo que un mejor sueldo en el sector estatal no significa gastar más, sino que el gasto será más eficiente, pues se buscará contar con gente más calificada, y hacia ello debe apuntar el país: “mayor inversión para reducir la pobreza”.

Sostuvo, además, que si se paga bien en el Estado los profesionales con talento y bien capacitados podrán ver al sector público como una alternativa de empleo, lo cual evitará su fuga al sector privado o entidades internacionales.

Para Morales, el anuncio del incremento salarial para ministros y altos funcionarios del Estado constituye el inicio de un camino que comprenderá a otros cargos en el sector público, lo que –dijo- redundará en una mejor labor.

“El Perú ha cambiado. Si queremos ser una economía de desarrollo debemos traer gente que maneje estas cosas”, indicó Morales en TV Perú, al aclarar que los aumentos anunciados son menores de lo que recibía un ministro en 2006.

El también expresidente de la Confiep estimó que en adelante, bajo esta reforma, se verá rostros nuevos de gente joven ingresando a la administración pública, cuya eficiencia será medida en función de las obras que promuevan.

“La eficiencia se mide, por ejemplo, si el permiso para una inversión sale en ocho meses en vez de tres años; que llegue agua, energía, comunicaciones, carreteras y hospitales donde se necesitan”, manifestó.

Por su parte, el director del Instituto Peruano de Economía (IPE), Miguel Palomino, defendió el aumento de sueldos a los altos funcionarios del Estado y dijo que el principal problema de la administración pública para atraer a buenos profesionales es, precisamente, las bajas remuneraciones.

Indicó que el problema se originó en 2006, cuando el expresidente Alan García decretó “de una manera populista y demagógica” la baja de las remuneraciones de los altos funcionarios, incluidos los ministros, lo que restó competitividad al sector público.

Así, dijo, un ministro que entonces ganaba US$11.693 pasó a ganar US$5.315 y lo que se ha hecho ahora es un poco acercarse a esa cifra, afirmó, refiriéndose a los US$10.630 que ganará a partir de ahora un miembro del gabinete.

Refirió que en Chile el sueldo de los ministros es 50% mayor que en Perú, es decir, unos US$15.946.

“Todos los analistas coinciden en que el principal problema que tiene el sector público peruano es la escasez de cuadros técnicos de primer nivel. Es un problema serio, eso se debe a las bajas remuneraciones”, señaló.

Mencionó que son comprensibles las críticas que han surgido a este aumento, porque siempre es impopular para el común de la población, pero no por eso tenía que dejar de hacerse si se quiere una reforma del Estado con seriedad y eficiencia.

Además recordó que este es un aumento no solo para ministros, sino para viceministros, secretarios generales, y otros funcionarios públicos.