En los últimos días el gobierno vio incrementado el número de conflictos con los que tiene que lidiar.

“Preocupa el nivel de conflictividad”, dijo a Observa el director Nacional de Trabajo, Luis Romero.

El jerarca reconoció que es “habitual” que previo a la aprobación del presupuesto quinquenal (que se presentará a fines de agosto de este año) se registre un aumento en la confrontación, aunque dijo que ahora el volumen de conflictos “es mayor”.

A la batalla que se libra desde el Ejecutivo con los funcionarios públicos por la reforma del Estado, se sumó en los últimos días el conflicto del supergás, el paro de cinco días que manejan los gremios de la educación, el conflicto en el Hospital de Clínicas y el paro que realizaron los funcionarios aduaneros, entre otros.

Romero considera que esto se debe a que ahora “hay más libertades sindicales” que en otros gobiernos.

“No hay comparación en las posibilidades que tienen actualmente los sindicatos de plantear sus reivindicaciones. Ahora también hay más sindicatos, no olvidemos que el PIT-CNT duplicó la cantidad de afiliados”, dijo.

El jerarca y ex sindicalista también indicó que aún existen algunos “empresarios duros que no entienden que algunas cosas facilitan el trato con los sindicatos”. Romero consideró que este clima de “conflictividad” puede perjudicar los resultados en los Consejos de Salarios.

“Todo el mundo quiere sacar ventajas. Nos preocupa esta situación porque queremos encontrar solución a todos los conflictos con el mejor resultado para todas las partes”, dijo.

Romero destacó como “preocupante” el envío a seguro de paro de 600 trabajadores del frigorífico Florida y la Curtiembre Kindale. “Es un problema zafral pero debemos advertir estas situaciones de antemano para tomar precauciones antes de la llegada de la zafra”, dijo Romero.

Agenda de paros. Uno de los conflicto que más dolores de cabeza le está trayendo al gobierno es el que enfrenta con los trabajadores públicos por la Reforma del Estado. Si bien el Ejecutivo aclaró que esa medida “no es contra nadie”, los públicos reclaman un ámbito de intercambio. Esta semana el gobierno acercó el proyecto a los trabajadores, quienes lo analizarán. Pero el próximo 27 de julio pondrán a consideración nuevamente la realización de un paro general de 24 horas.

En la educación también se registran encontronazos con el gobierno. La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) aprobó en asamblea un paro de cinco días, decisión que podría seguir la Asociación de Funcionarios de UTU. Los docentes de Primaria por su parte, evalúan una serie de paros y movilizaciones que serán definidas en la primera semana de agosto.

Los docentes reclaman el 6% del Producto Bruto Interno (PBI) para la educación.

Los funcionarios del Hospital de Clínicas también están en conflicto. Este jueves comenzó un paro de 24 horas en reclamo del 6% del PBI para la educación pública. Los trabajadores se reunirán este viernes en asamblea para evaluar la realización de una huelga general.

El conflicto que se registra con los trabajadores del supergás es considerado por el gobierno uno de los “más fáciles de resolver”. Los trabajadores pretenden que los empresarios reconozcan la categoría de fiscal para retomar el ritmo habitual de trabajo y por ello no realizan horas extra, lo que causó una demora en la entrega de garrafas (ver nota aparte).

Uno de los conflictos más recientes es el protagonizado por los funcionarios aduaneros, quienes este martes y miércoles se reunieron en asamblea y afectaron la actividad del sector exportador y al comercio exterior uruguayo.