Río de Janeiro. Las autoridades del fútbol brasileño prometieron que el Mundial de fútbol 2014 tendrá lugar en un "clima de normalidad", pese a la violencia de esta semana entre la policía y bandas de narcotraficantes en Río de Janeiro.

Asimismo, los organizadores de los Juegos Olímpicos de 2016 que serán celebrados en la misma ciudad manifestaron su fe en las medidas de seguridad.

Al menos 30 personas han perdido la vida esta semana en Río de Janeiro en cinco días consecutivos de enfrentamientos.

La ciudad será un lugar clave durante el desarrollo de la Copa Mundial de fútbol 2014 en Brasil y es ampliamente señalada para la realización de la final, en el estadio Maracaná.

Dos años después, se convertirá en la primera ciudad sudamericana en organizar los Juegos Olímpicos.

"Ratifico la confianza en las autoridades públicas y reconozco el esfuerzo del gobierno estatal de Río de Janeiro con el objetivo de reducir la violencia urbana", dijo el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, en un comunicado.

"Se puede ver que la sociedad está reaccionando enérgicamente contra los incidentes provocados por criminales, en una demostración de que la opinión pública apoya las políticas de seguridad", agregó.

Teixeira aseguró a la comunidad deportiva que Río de Janeiro tendrá el clima de normalidad necesario para organizar la Copa Confederaciones de 2013 y del Mundial de 2014.

Las autoridades brasileñas han afirmado que ataques recientes de bandas de narcotraficantes son una respuesta desesperada ante los esfuerzos policiales por tomar el control de sus reductos en más de una docena de favelas.

El comité organizador de los Juegos de Río también prometió un certamen libre de problemas.

"El comité de Río 2016 tiene total confianza en los planes de seguridad que han sido elaborados en conjunto con los tres niveles del Gobierno (municipal, estatal y federal) y presentados al Comité Olímpico Internacional (COI)", sostuvo la entidad.

El crimen urbano es una importante preocupación para ambos eventos.

Violencia. La violencia de bandas se ha desatado varias veces en Río de Janeiro desde que la ciudad se adjudicó los Juegos Olímpicos de 2016 en octubre de 2009.

Miembros de bandas antisociales abatieron a tiros a un helicóptero policial semanas después, provocando incursiones policiales y violencia que dejó un saldo de 30 fallecidos.

En agosto, habitantes de una favela premunidos de armas automáticas y granadas invadieron un hotel cinco estrellas en uno de los barrios más ricos de Río de Janeiro y mantuvieron a 35 personas como rehenes por dos horas.

El Gran Premio de Sao Paulo fue opacado por ataques armados contra el campeón mundial Jenson Button y un grupo de ingenieros de su escudería.

Ciudades como Río de Janeiro también sufren de tomas de autobuses -en que bandidos armados entran a autobuses y roban a todos los pasajeros entre paradas-, robos de automóvil a mano armada y los llamados secuestros express, en que las víctimas son llevadas a puntos de retiro de dinero y son forzadas a proceder a punta de pistola.