Lima. El turismo en Perú podría ser golpeado por crecientes protestas en ciudades clave del país de cara a las próximas elecciones regionales y en contra de proyectos gubernamentales, advirtió el ministro de Turismo y Comercio Exterior, Martín Pérez.

Justo cuando la industria turística de Perú se recupera de embates como el cierre temporal de su ícono Machu Picchu, tras fuertes lluvias que dejaron varados a miles de turistas en enero, recientes y potenciales protestas supondrían ahora una amenaza para el sector, precisó el ministro.

"Más que la crisis internacional me preocupa que la gente salga a la calle, que haga revueltas y eso genera un desasosiego y una cancelación inmediata de las reservas", dijo Pérez en una conferencia con periodistas extranjeros.

Cientos de personas marchaban este jueves en regiones del sur peruano en rechazo al inicio de la exportación de gas natural, que generó temores a que se produzca una escasez en el mercado local.

Si bien el Gobierno afirma que hay suficientes reservas gasíferas para abastecer ambas demandas, no ha logrado disipar preocupaciones de autoridades y ciudadanos en ciudades como Arequipa, la segunda más importante del país que atrae a cientos de turistas.

El presidente Alan García y el ministro Pérez han coincidido en que las protestas tienen un trasfondo político.

"Lo que me preocupa es que en estos próximos meses, donde tenemos elecciones locales regionales (...) hay gente que se está acostumbrando a que para poder expresar su posición política tiene que salir a tomar la calle", dijo el ministro.

"Lo que intentan hacer algunos es convertir el tema del gas en un tema electoral", dijo García.

Perú celebrará elecciones regionales y municipales en octubre de este año, a la vez que alista las votaciones presidenciales de 2011.

Pese al golpe que supondrían las protestas para el turismo nacional, el ministro afirmó que su cartera mantiene la meta de recibir unos 2,2 millones de visitantes este año.

Además, precisó que la entrada de turistas por el aeropuerto limeño, que concentra 60% del flujo de pasajeros, anotó un alza interanual de 7,4% en mayo luego de tres meses en retroceso.

Lista vía a Machu Picchu. Sin embargo, la próxima reparación total del camino que lleva a la ciudadela inca Machu Picchu -una de las Siete Maravillas del Mundo moderno ubicada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar- representaría un alivio para el sector.

El ministro anunció que la vía férrea que llega hasta el ícono peruano quedará totalmente reparada en unos 10 días.

Ese trayecto fue parcialmente sepultado por deslizamientos producto de las fuertes lluvias que azotaron a la región andina de Cusco a fines de enero.

Las precipitaciones dejaron varados a miles de turistas en Aguas Calientes, el pueblo bajo el cual se erige la montaña que alberga a la ciudadela, y provocaron el cierre de Machu Picchu durante dos meses.

En ese período, la industria turística de la zona quedó prácticamente paralizada, lo que generó pérdidas por unos US$185 millones.

Para aminorar el impacto, el Gobierno lanzó una campaña para animar el ingreso de visitantes, principalmente de peruanos.

Protestas por exportación de gas. Mientras, cientos de personas marcharon el jueves en regiones del sur de Perú en rechazo a la exportación de gas natural hacia América del Norte. En Arequipa, la segunda ciudad del país, al menos unas 800 personas desfilaban portando carteles en repudio a la exportación, mientras que en Cusco, principal centro turístico de Perú, la mayor parte del transporte público fue paralizado y piquetes de huelguistas bloquearon durante algunas horas algunas vías que afectaron el normal tránsito.

Una portavoz de la firma Peru Rail, que tiene a su cargo en Cusco la operación de trenes hacia la muy visitada ciudadela inca Machu Picchu, dijo que el servicio fue suspendido el miércoles y el jueves en resguardo de los turistas.

La protesta convocada por sindicatos, organizaciones civiles y hasta las mismas autoridades, según los organizadores, se extendió también en Puno, fronteriza con Bolivia, y en Tacna, en la frontera con Chile. La medida de fuerza durará hasta el jueves en algunas zonas.

El gas natural peruano, que proviene de los campos de Camisea ubicados en una localidad andina del Cusco, será exportado a México por la firma española Repsol-YPF.

El presidente de Perú, Alan García, criticó las protestas. "Lo que intentan hacer algunos es convertir el tema del gas, en base a malas informaciones vertidas, en un tema electoral", dijo.

"El volumen de gas que tiene nuestro país, y estamos seguros conforme avancen la perforación y la exploración que ésta va aumentar, garantiza por bastantes años todo el consumo interno que requerimos y la exportación a la que Perú ya se comprometió",

La semana pasada, García inauguró en Lima la primera planta de licuefacción de gas natural de Sudamérica con miras a su exportación, la cual demandó 3.800 millones de dólares, la mayor inversión realizada en Perú para un sólo proyecto.

El jefe de Estado dijo que el contrato de exportación de gas permitió la concreción de millonarias inversiones en el país y advirtió que "podrían significar para Perú enormes costos si lo interrumpen".

(Con información de Reuters)