México D.F. En el gobierno mexicano rechazaron las apreciaciones de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien comparó la situación actual de México con la registrada en Colombia hace 20 años. En el gobierno estadounidense, funcionarios hicieron precisiones acerca de las opiniones vertidas por la jefa de la diplomacia del gobierno de Barack Obama.

La secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, afirmó que “no comparto una apreciación en ese sentido (...) Creo que debemos diferenciar muy bien la situación que enfrenta México actualmente y la que enfrentó Colombia en su momento”.

En este sentido recordó que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “surgieron como un movimiento con una agenda política y en diversas etapas estableció vínculos con la delincuencia organizada para allegarse recursos (...) En el caso de México, estamos hablando concretamente de un tema de delincuencia organizada”, informó Milenio.

Por su parte, el secretario técnico del gabinete de seguridad, Alejandro Poiré, si bien señaló que hay diferencias profundas sobre el problema que enfrentó Colombia con el que tiene México, también reconoció que “hay algunas coincidencias, las más importantes tienen que ver con que el fenómeno delictivo en Colombia y el de México, ya que se asemeja en que ambos se nutren de la enorme demanda de drogas de Estados Unidos”, señaló El Informador.

"Lo cierto es que en México no existe una narcoguerrilla", dice un experto.

Opiniones en EE.UU. En tanto, el jefe antidrogas de Estados Unidos, Gil Kerlikowske, explicó que “sobre la cuestión de la insurgencia yo sería muy cuidadoso (...) Diría que hay preocupación de que haya habido uso de dos carros bomba (en Ciudad Juárez y Reynosa), pero eso no se traduce en insurgencia automáticamente”

En la misma línea, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, precisó que “hay que ser claros: de lo que estamos hablando es de una escalada de violencia por parte de organizaciones criminales, pero no de una insurgencia.”

Recordó que los grupos criminales mexicanos “no buscan obtener el poder por razones políticas”, por lo que aclaró que “el tema de insurgencia no debe ser visto en el mismo sentido en que se usa para referirse a una insurrección colombiana. Esto (lo de México) no es una insurrección de un grupo militarizado, dentro de la sociedad, que está intentando tomar el Estado por razones políticas”.

Respuestas de las ONGs. En México, ONGs ligadas a los DD.HH. cuestionaron la comparación de Clinton. Fabián Sánchez, de I(dh)eas, dijo que “sin duda hay cuestiones muy semejantes, problemas estructurales, la pobreza, la desigualdad social. El narcotráfico en el país existe desde hace décadas, no es un problema nuevo. Sólo que operaba con base en pactos. Hoy día es un problema más complejo”, informó La Jornada.

Por su parte, Édgar Cortez, del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, afirmó: “¿cómo pide (Clinton) que se reconozca al presidente Calderón por su lucha contra los narcotraficantes? Eso es desconocer la responsabilidad que tiene este gobierno y los anteriores, que contribuyeron al deterioro de la situación. Con esa declaración se corre el riesgo de que continúe el empecinamiento del Presidente en su estrategia militar contra los narcos, sin resultados. Continuará aumentando el número de civiles asesinados por militares, las torturas, las desapariciones forzadas y, sobre todo, no habrá resultados”.

En tanto, el investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, José Luis Piñeyro, sostuvo a BBC Mundo que “al margen de que sea cierta la alianza de la guerrilla con el narcotráfico en Colombia, lo cierto es que en México no existe una narcoguerrilla".

Explicó que “hay comandos, pero no movimientos guerrilleros como tales y las autoridades no han encontrado indicios de una relación de estos con el narcotráfico”