Puerto Príncipe. El ex dictador haitiano Jean-Claude Duvalier, en su primera declaración pública desde su sorpresivo retorno desde el exilio, ofreció el viernes su compasión a quienes sufrieron abusos bajo su régimen.

Pero Duvalier, de 59 años, quien enfrenta cargos de corrupción y crímenes contra la humanidad que fueron presentados luego de su inesperada reaparición este domingo en el país caribeño devastado por un terremoto, no ofreció una disculpa clara por las muertes y torturas que ocurrieron durante sus 15 años en el poder desde 1971 a 1986.

"Aprovecho esta oportunidad para expresar nuevamente mi profunda tristeza por aquellos compatriotas que genuinamente se ven a sí mismos como víctimas bajo mi gobierno", dijo Duvalier.

Vestido con un traje azul oscuro y de apariencia débil, sus comentarios fueron parte de un comunicado preparado que leyó ante periodistas en una residencia privada en las laderas de una montaña que mira hacia la capital Puerto Príncipe, en un enclave de la pequeña pero poderosa elite haitiana.

El país más pobre del hemisferio occidental ha sido inundado con especulaciones sobre las posibles razones para el retorno de Duvalier desde que bajó de un vuelo de Air France el domingo.

Su llegada se ha sumado a la incertidumbre política alimentada por un extenso problema electoral en Haití, que también debe lidiar con una epidemia de cólera y los lentos esfuerzos por recuperarse de un catastrófico terremoto ocurrido hace un año.

"Mostrar solidaridad". Recordando los breves comentarios que realizó a su llegada, Duvalier dijo que había regresado "para mostrar solidaridad en este período extremadamente difícil en la vida la nación".

Sin embargo, el ex dictador no entregó ningún detalle ni propuesta específica, salvo a una vaga referencia a ayudar "a reconstruir el país".

Aunque fue difundida como una esperada primera conferencia de prensa, Duvalier no recibió preguntas de los periodistas en la reunión del viernes. Una multitud de unos 100 partidarios cantaron "Duvalier, el país es tuyo, haz lo que quieras", al ritmo de los tambores.

Grupos de derechos humanos acusan a Duvalier de saquear las arcas del Estado y continuar con el reino de terror de su padre, Francois "Papa Doc" Duvalier, quien murió en 1971.

Además de sus comentarios sobre las "víctimas" de la pasada era en la que gobernó Haití como su feudo personal, Duvalier expresó lástima por muchos de sus partidarios que dijo fueron víctimas de linchamientos por muchedumbres cuando él huyó debido a un levantamiento popular en 1986.

"Miles fueron asesinados de manera cobarde, quemados, interrogados sin compasión, quemados con neumáticos", afirmó, sin entregar más detalles.

Sin embargo, instó a poner fin al derramamiento de sangre por motivos políticos en una tierra que ha sufrido una indeseable lista de pesares desde que una revuelta de esclavos derrocó a sus gobernantes franceses hace más de 200 años.

"Cuando se aseguren de que la campana de la reconciliación nacional resuene en todos los corazones (...) y en cada distrito, vecindario y hogar, entonces alcanzaremos rápidamente el día en que todos los niños, hombre y mujeres de Haití, en el país y en la diáspora, podrán marchar mano a mano sin exclusiones y participar juntos en el renacimiento de Haití", dijo Duvalier.