Santiago. La presidenta chilena Michelle Bachelet impulsa una mayor unidad interna, frente a los recientes conflictos con Perú y Bolivia, al buscar alinear a los legisladores con el discurso del canciller de Chile, Heraldo Muñoz.

La mandataria convocó este jueves desde el Palacio de La Moneda a los líderes de la Cámara de Diputados y del Senado de Chile, así como a miembros de las comisiones de Relaciones Exteriores y Defensa de ambos órganos legislativos, para analizar la tensión diplomática que existe con Perú y Bolivia.

Algunos senadores y diputados expresaron diferencias y críticas hacia la estrategia de la cancillería ante la ofensiva de Bolivia con su demanda marítima contra Chile, y también frente a la decisión de Perú de establecer un distrito en la frontera, donde se ha registrado presencia de militares peruanos.

A la reunión asistieron los presidentes del Senado, Patricio Walker, y de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Núñez, así como los ministros del Interior, Jorge Burgos; de Defensa, José Antonio Gómez; y de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz.

Según versiones difundidas por la prensa local, tras el encuentro se acordaron esfuerzos para poner fin a los reproches internos hacia la postura que asumió el gobierno frente a Bolivia y Perú.

Este jueves, el gobierno recibió el apoyo de un grupo de ex cancilleres, quienes hicieron un llamado a los parlamentarios de todos los partidos a no "exagerar" el conflicto y subrayaron que un "nacionalismo exacerbado no es bueno" para la posición de Chile.

Al gobierno, lo que más preocupa es el diferendo provocado por la promulgación de Perú para la creación del distrito La Yarada-Los Palos, en el "Triángulo terrestre", en la frontera común, una zona que es reclamado por Lima y que Santiago afirma le pertenece.

El canciller chileno reiteró que la posición de Chile "es muy clara y tenemos sintonía y acuerdo entre los chilenos respecto a los límites y a nuestros intereses nacionales. No quisiera que instaláramos una suerte de desacuerdo de cómo defender los límites y la integridad territorial".

Este jueves, el gobierno recibió el apoyo de un grupo de ex cancilleres, quienes hicieron un llamado a los parlamentarios de todos los partidos a no "exagerar" el conflicto y subrayaron que un "nacionalismo exacerbado no es bueno" para la posición de Chile.

Las críticas fueron expresadas por el senador independiente, Alejandro Guillier, y por el líder del Movimiento Amplio Social (MAS), Alejandro Navarro.

El primero señaló que la cancillería está llena de burócratas, en comparación a la de Perú, y el segundo demandó la suspensión del ejercicio militar "Huracán", debido al rechazo de Bolivia a esa maniobra en la frontera común.

El presidente del Senado, Patricio Walker, del Partido Demócarta Crsitiano (DC), admitió este jueves que, apesar de que "pueden existir algunas diferencias desde el punto de vista estratégico, no hay que debilitar nuestra postura".

"Tenemos que actuar unitariamente siendo mucho más proactivos, desde la presidenta de la República a los ministros, parlamentarios, embajadores y todos los que pueden contribuir a que la postura de Chile sea mucho más conocida a nivel mundial", agregó Walker.