La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, cerró este miércoles las consultas políticas sobre el curso de acción en contra de la demanda de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y su gobierno anunció que ya “hay trabajo realizado” para el recurso de incompetencia contra la Corte en caso de que se defina presentarlo el 15 de julio próximo y no en febrero de 2015.

El canciller Heraldo Muñoz aseguró en la edición digital de La Tercera que la administración de Bachelet "no improvisará” y que el agente en la demanda, Felipe Bulnes, como el coagente y los asesores jurídicos, trabajaron desde “hace mucho tiempo” en los diferentes escenarios en los que podrían responder al proceso presentado por La Paz en busca de una salida soberana al Pacífico.

En Santiago concluyó este miércoles, con una reunión con los senadores de la Comisión de Relaciones Exteriores, la ronda de consultas políticas iniciado para informar y recibir insumos a fin de definir la ruta crítica para encarar el juicio. Los diferentes actores, entre ellos expresidentes, excancilleres, y legisladores, apoyaron impugnar la incompetencia de la CIJ en este caso.

Muñoz informó que la corriente apunta a presentar la objeción, aunque esa decisión como el momento de presentarla está en manos de Bachelet.

Restan 35 días para la culminación del plazo para presentar la objeción preliminar, porque de lo contrario deben esperar hasta el 18 de febrero de 2015, cuando entreguen la contramemoria a la memoria boliviana presentada a la corte el 15 de abril.

“Deben tener los ciudadanos la confianza de que los agentes, los coagentes, los asesores jurídicos han estado trabajando hace mucho tiempo en todas las posibilidades. Por lo tanto, no vamos a improvisar. Si se llegara a optar por el 15 de julio, hay trabajo ya realizado. Y por cierto, si se llegara a optar por el 18 de febrero, más aún”, informó.

Bolivia presentó el 15 de abril los alegatos de la demanda con la que apunta se obligue al demandado a sentarse a negociar una salida soberana al Pacífico en virtud a los derechos expectaticios creados con las propuestas de solución presentadas a lo largo de la historia. El presidente Evo Morales cuestionó en varias ocasiones la posibilidad de que Santiago impugne la competencia del tribunal internacional.