Santiago, Xinhua. Los fallidos intentos de la oposición chilena para alcanzar un acuerdo de cara a las elecciones primarias parlamentarias avivaron divisiones y desencuentros al interior de los partidos políticos y nublaron el panorama de sus aspirantes presidenciales, en particular en el caso de Michelle Bachelet.

La ex presidenta chilena (2006-2010), una ferviente partidaria de un acuerdo después del fracaso de las primeras negociaciones, resiente las mayores pérdidas políticas y coloca en riesgo su liderazgo, luego que el Partido por la Democracia, un aliado de Bachelet, es el único a la fecha que ha logrado un acuerdo.

Aun el Partido Socialista, donde milita Bachelet, se encuentra en un crisis interna por el tema de los acuerdos.

A finales de abril la oposición pudo inscribir a sus precandidatos para participar en las primarias oficiales presidenciales, pero fracasó el intento de alcanzar un acuerdo para las parlamentarias ante la negativa de los partidos de ceder los cupos al voto ciudadano.

Aunque ya perdieron la oportunidad de participar en las primarias oficiales del 30 de junio, se ha tratado de generar una primaria organizada por la propia oposición antes de esa fecha.

Bachelet señaló el lunes pasado que las primarias deben ser una prioridad para los partidos de la oposición.

Bachelet señaló el lunes pasado que las primarias deben ser una prioridad para los partidos de la oposición.

"Soy una convencida de que todos los cambios que Chile necesita, requieren de una expresión en el parlamento y de parlamentarios que estén decididos a apoyar efectivamente esos cambios", argumentó la aspirante a la candidatura presidencial de la oposición de izquierda.

Añadió entonces que las primarias "son un buen mecanismo para elegir a esos parlamentarios".

Pero aclaró que "los ciudadanos deben elegir, es por eso que voy de precandidata y serán los chilenos los que decidan quién será la o él candidato de la oposición".

Al llamado de Bachelet también se unió el precandidato independiente, Andrés Velasco, quien envió una carta a sus adversarios en las primarias de la oposición y a los presidentes de los partidos para solicitar una reunión a fin de resolver las diferencias.

"Invitamos a los candidatos presidenciales del pacto de oposición a tener una reunión ampliada en conjunto con los presidentes de los partidos que componen este acuerdo", dijo Velasco.

Pero advirtió que una reunión sin la asistencia de los presidentes de partido "no tiene sentido y no logrará el objetivo de darle legitimidad a las elección de los candidatos parlamentarios".

Aseguró igualmente que "elegir democráticamente a los candidatos que competirán para cargos al parlamento es la tarea que todos esperamos de los dirigentes políticos".

A su vez, el Partido por la Democracia indicó que esta abierto a realizar una primaria para el 16 de junio, antes de la presidencial, donde se elegiría a sus candidatos a los cupos que ya mantiene para el Congreso.

Pero los otros conglomerados no han logrado establecer los distritos que someterían a votación popular.

En tanto, los Partidos Comunista, Radical Social Demócrata y Demócrata Cristiano, mantienen sus candidaturas y al menos hasta el momento se desconocen sus posiciones.

En el Partido Socialista se ha generado una verdadera crisis. La posibilidad de generar primarias en el socialismo para los diputados parece avanzar, pero las posibilidades de efectuar el sufragio para elegir a los senadores derivó en una dura confrontación entre las facciones.

La peor parte del problema se registra en Los Lagos y Los Ríos, dos regiones donde dos de los principales líderes del socialismo, Camilo Escalona y Alfonso de Urresti, se niegan a participar en primarias y buscan su designación por la dirección del partido.

Sus competidores, el ex alcalde Rabindranath Quinteros y el ex canciller Gabriel Valdés, se han mostrado firmes en su posición y rechazaron la posibilidad de presentarse como diputados y exigen la realización de primarias para el Senado.

La situación preocupa fuertemente a la alianza opositora, ahora denominada "Nueva Mayoría" al tratar de extenderse más allá del pacto de la Concertación, que gobernó Chile entre 1990 y 2010.

El senador socialista Fulvio Rossi dijo que peligra el liderazgo de Bachelet si no se logra un acuerdo en su propio partido.

"El llamado de Michelle Bachelet es a erradicar malas prácticas de la política, porque el costo, el daño, de designar un candidato en este contexto político hoy va a ser de dimensiones que, algunos, no han dimensionado", señaló Rossi.