La presidenta de Chile recibió un transversal apoyo de casi todos los sectores políticos chilenos luego de decidir objetar la competencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) frente a la demanda de salida al mar que presentó Bolivia.

El senador independiente Alejandro Guiller manifestó que “esta es una decisión que aglutina las posturas de quienes han estudiado el tema, es una postura política potente que hay que respaldar”.

Por su parte, la oposición encabezada por las derechistas Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), sostuvieron que "acá, Chile demostró que tiene una sola voz en materia de política exterior, acá está en juego un interés superior que es la soberanía del país y se expresa con argumentos sólidos que no corresponde llevar este tema a La Haya".

El secretario general de la UDI, Javier Macaya, expresó su apoyo a la decisión de la Presidenta, aduciendo que “Chile ha demostrado que tiene una posición sólida y que como país estamos unidos, dando un respaldo transversal al pronunciamiento de la Nación”.

En tanto, el senador RN Francisco Chahuán, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, expresó: “No nos cabía la menor duda de que la posición debía marcarse ahora, antes del 15 de julio, de manera de no dar tiempo a Bolivia para desplegar sus argumentos puramente políticos”.

Junto a sus pares de partido Andrés Allamand y Alberto Espina, el legislador señaló que “sin duda, los sólidos argumentos de nuestro país respecto de que la controversia debía ser permanente para dar curso a una acción ante ese Tribunal y que tenía que referirse a tratados posteriores al Pacto de Bogotá eran fundados para sostener la incompetencia de La Haya sobre la materia”.

En este contexto, el parlamentario solicitó a Bachelet “desplegar una campaña de comunicación en la que los ex presidentes puedan tener un rol y la diplomacia parlamentaria sea capaz de transmitir los sólidos fundamentos de nuestra argumentación, en contraste con la débil demanda unilateral de Bolivia”.

El canciller chileno, Heraldo Muñoz, se encuentra en París terminando el escrito con el que Chile objetará la incompetencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con lo que la administración de Bachelet espera que luego de "un año o un año y medio"
La Haya dé por terminado el proceso.

"Esperamos que se acoja nuestra intención preliminar y esto se acaba una vez que la Corte haya escuchado los alegatos sobre la objeción preliminar", expresó el ministro desde París.

Muñoz explicó que existen tres posibles escenarios luego de que la delegación chilena entregue el escrito a la CIJ, se "puede rechazar la objeción preliminar; la Corte puede aceptar nuestra objeción preliminar, y con eso se da por terminado el caso. Y el tercer escenario sería que la Corte podría llegar a decir que va a pronunciarse sobre nuestra objeción al final del caso”.

El secretario de Estado explicó que durante este proceso la demanda central accionada por Bolivia se ve suspendida indefinidamente, ya que la Corte abre un "mini juicio que durará un año o un año y medio".

La delegación chilena tiene plazo hasta el 15 de julio para presentar el escrito a la Corte, por lo que Muñoz comentó que se encuentran trabajando en los puntos finales para entregar la objeción preliminar antes de la fecha límite.