Montevideo. Disminuir la pobreza y la indigencia y mantener el poder adquisitivo de la masa salarial son prioridades del presidente uruguayo, José Mujica. Así lo aseguró el propio mandatario tras referirse al pedido realizado por Confederación de Obreros y Funcionarios del Estado (COFE) que reclamó un salario mínimo de $14.427 para aquellos que trabajan 30 horas semanales.

En ese sentido, dijo que si bien se registrarán aumentos salariales, existen algunas “prioridades sociales programáticas” como bajar la pobreza y disminuir la indigencia, que también se deberán atender.

Mujica agregó que es una prioridad de la actual administración “asegurar la estabilidad y mantener un piso que asegure el poder adquisitivo de toda la masa salarial”.

Si bien Mujica indicó que “cabe esperar aumentos derivados del incremento de la economía” durante este período de gobierno, indicó que es imposible determinar de cuántos serán los mismos. “Tendríamos que ser magos, pero desde luego, por grande que sea ese aumento, hay que tener en cuenta que es muy menor en realidad ante el compromiso ineludible que significa la afirmación global de mantener el poder adquisitivo de la masa salarial", dijo.

El mandatario recordó que durante su campaña asumió compromisos sociales como “disminuir la pobreza y hacer desaparecer la indigencia” y agregó que eso supone que de “la masa de los nuevos recursos la parte sustantiva habrá que dedicarla a esa tarea”.

Según explicó Mujica, eso quiere decir que se deberá “atender socialmente en forma prioritaria” esas problemáticas por medio de diferentes políticas que tienen que ver con la infraestructura, la enseñanza y la vivienda.

“Reconociendo que en el conjunto de la Administración Pública existen baches muy importantes que nos hemos encargado de señalar, tenemos que tener en cuenta que la parte sustantiva de los nuevos recursos tienen que hacer frente a este desafío que tenemos por delante de luchar contra la pobreza y la indigencia”, dijo.

El presidente explicó que así como el gobierno de Tabaré Vázquez fue una afirmación de los cimientos en toda la sociedad, “una estabilización del Uruguay”, la actual administración tiene como desafío “lo que no pudo atender el gobierno” anterior.

“Sabemos que en el presupuesto global del Estado más del 60% se gasta en salarios y obviamente porque en gran medida es el costo de los servicios cuyo componente fundamental como en el Ministerio de Salud Pública y la enseñanza entre otros, son los salarios y eso no tiene mayor elasticidad. Es y seguirá siendo así. Es natural que en cualquier rincón del Estado estén preocupados por ganar más y es natural que quieran mejorar”, dijo Mujica en referencia a los reclamos realizados por los estatales.

Durante la reunión mantenida con el mandatario en la Torre Ejecutiva, COFE solicitó además ajustes salariales diferenciales que vayan eliminando las inequidades que existen dentro de la administración pública.

“No son infinitos los recursos por lo tanto en su distribución tendremos que tener en cuenta la globalidad. Además de los sueldos, el gasto se compone de costos de funcionamiento e inversión. La conclusión entonces es que la inversión directa del Estado debe ser lo más grande posible”, dijo.

En ese sentido el mandatario consideró que el gobierno debe ser muy cuidadoso a la hora se seleccionar las inversiones que hará y elegir aquellas inversiones directas en cosas “que nadie va a hacer y que son necesarias”.

“No debería meterse a invertir en donde ya hay quienes pueden hacerlo porque tiene que elegir en el campo de la inversión las que son fundamentales para la sociedad”, dijo.