Nueva York. Ban Ki-moon está planeando anunciar oficialmente la próxima semana su candidatura para un segundo mandato de cinco años como secretario general de la Organización de Naciones Unidas, dijeron este sábado diplomáticos de la ONU.

El ex ministro de Exteriores surcoreano ya ha recibido garantías de apoyo de Estados Unidos y otros miembros clave del Consejo de Seguridad de la ONU, dijeron diplomáticos en marzo, lo que hace su reelección casi segura.

Diplomáticos de la ONU dijeron bajo condición de anonimato que Ban planeaba reunirse este lunes por la mañana con el Grupo de Asia, estados miembro que incluyen a naciones de Asia y de Medio Oriente, para discutir su candidatura.

Después, ofrecerá una conferencia de prensa en la que anunciará públicamente que participará en la candidatura para un segundo mandato cuando el suyo termine el 31 de diciembre. Ban no ha encontrado oposición hasta el momento.

"Creo que las posibilidades de que Ban Ki-moon gane el segundo mandato bajo estas circunstancias son tan cercanas a 100% como se puede", dijo un diplomático del Consejo de Seguridad a Reuters.

Oficialmente, los secretarios generales de la ONU son elegidos por la Asamblea General de la ONU de 192 naciones bajo la recomendación del Consejo de Seguridad.

En realidad, son los miembros permanentes con derecho a veto -Gran Bretaña, China, Francia, Rusia y Estados Unidos- quienes deciden quién logra el importante cargo de la ONU.

La decisión de los cinco es entonces autorizada por el consejo de 15 naciones completo y la asamblea, explicaron los diplomáticos de la ONU. El proceso de reelección oficial para Ban debería acabar a finales de junio, añadieron.

El discreto acercamiento de Ban y su imperfecto inglés lo distinguen de su antecesor directo, Kofi Annan, quien entró en conflicto con el gobierno del entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, por declarar en 2003 que la invasión de Irak era "ilegal".

Pero los diplomáticos elogian a Ban por su enérgico apoyo a la lucha contra el cambio climático y a la presión para el desarme nuclear.